En Necesidad de Explicaciones
Tenía a Frank Vader frente a mí parado con aires de ser el rey del mundo. Me acababa de decir que había vivido 16 años dándole regalos del día del padre a alguien que en realidad no era mi padre; y yo no había podido evitar imaginarlo con capa, máscara, y sonido extra fuerte de respiración llamándome Luke. Para variar, el hormigueo en mis manos se estaba haciendo insoportable, y me estaba poniendo los nervios de punta. Mi mamá no soportó mi mirada exige-explicaciones y desvió la cara en cuanto la miré. Si hubiera sido alguien más la hubiera criticado a más no poder por traer a alguien que afirmaba ser el pseudo-verdadero padre de su hija y no tener el valor de dar una explicación coherente; pero no pude pensar mal de ella. Así que me limité a dirigir la mirada de “qué demonios” a Frank.
Frank Vader me hizo un gesto con la cabeza para indicarme que me sentara en el sofá. No pensaba hacerle caso así que me quedé plantada en mi lugar, él se encogió de hombros y regresó junto a mi mamá, que aún lloraba.
-Y mi papá?- pregunté. Refiriéndome tanto a ubicación, porque no estaba en ningún lugar a la vista; como a situación. Si Frank Vader era mi padre, qué pasaba con Robert Gray?
-Ya no está- contestó Frank. -No era real. Era una cosa temporal, mientras tu… -miró a mi mamá, como esperando a que ella le diera permiso de decir algo. Mi mamá negó con la cabeza. -mientras yo regresaba.- terminó, aunque de mala gana.
-Temporal… me explican cómo una familia puede ser temporal? Dónde está mi papá?- dije, exigiendo respuestas coherentes.
-No está, Liza.- contestó mi mamá con la voz que me recordaba demasiado a mí misma.
-Podemos cambiar las cosas. – dijo Frank. Abrí los ojos y sentí un escalofrío recorrerme. ESE escalofrío. La frase me era familiar. -Lo trajimos aquí y llegado su tiempo tenía que irse- dijo, encogiéndose de hombros, y sonando casual, como si el hecho de que hubiera desaparecido a mi papá fuera normal. Evidentemente no lo era.
Miré a Frank fijamente, y resoplé en algo que pareció una risa contenida, sin poder creer cómo estaba hablando de deshacerse de mi “papá temporal”.
-Podemos? Podemos quienes?- pregunté. Mi voz se estaba apresurando cada vez más y subía de volumen cada vez que hablaba.
Frank miró a mi mamá, que negó con la cabeza y se mordió los labios. Se miró el regazo mientras pensaba qué decir.
-No soy la persona para decirte eso- dijo, pensando las palabras bastante. Mi mamá suspiró y se limpió las lágrimas del rostro. Iba a hablar pero Frank la interrumpió. –Y tampoco estamos en tiempo para explicaciones, Clarisse. Liza tiene que irse- dijo. El aspecto de mi mamá se hacía más deplorable cada que Frank hablaba, y eso me hizo despreciarlo un poco más. Pero no se veía triste; en su cara había culpa, y arrepentimiento. Y evidentemente tenía que ver conmigo y con el hecho de que Frank Vader fuera mi padre.
-No. Liza no se va a ningún lado hasta que le den una explicación- rugí, descargando mi confusión en Frank, que al parecer era inmune a mis ataques de ira. Hubiera deseado que mi mamá lo fuera, porque comenzó a sollozar de nuevo.
Se hizo un silencio incómodo entre los tres. Mi mamá se levantó y se acercó hasta mí.
-Es mi culpa, hija. Si escuchas y esperas me voy a sentir mejor.- murmuró, apartándome un mechón de cabello de la cara. Vistos de cerca sus ojos rojos e hinchados me hicieron sentir mal por mis reacciones que la empeoraban, pero logré tranquilizarme e ignorar un poco a Frank, que nos miraba desde su lugar en el sillón con una expresión totalmente neutral.
Suspiré para terminar de calmarme –Es mi padre?- dije. Mi mamá volvió a morderse los labios y asintió –Por qué nunca me dijiste nada?- dije, con un hilo de voz. Mamá miró hacia arriba, no estoy segura de para qué, pero era algo así como desesperación y falta de una respuesta coherente.
-Porque no quería que te perdieras de nada. No me cabía en la cabeza que de verdad tuvieras que irte. Te estaba protegiendo- dijo, sin mirarme pero viendo hacia otro lado; como hablando para sí misma, y convenciéndose de sus razones. Se encogió de hombros y me miró.
La verdad no sabía de qué me hablaba. Yo no me iba a ir a ningún lado, y en ese momento lo único que realmente ocupaba mi cabeza era el hecho de que mi papá no era precisamente mi papá.
-Qué podía perderme sabiendo sobre él- dije, señalando con la cabeza a Frank. Iba a seguir cuestionando a mi mamá sobre su intento de hacerme creer que vivía con mi papá por 16 años, pero Frank decidió intervenir.
-Yo no tengo nada que ver. La mayoría se aísla porque saben que se van a ir tarde o temprano- dijo, mirándome para evaluar la reacción que tuviera.
-Qué mayoría?- dije, empezando a ponerme en mi mejor actitud de berrinche porque nadie me contestaba lo que quería saber.
Frank suspiró. Mi mamá se hizo a un lado para quedar junto a mí y no estar entre nosotros.
-Hay chicos (y tú eres una de ellos)- Frank hizo una pausa, evaluando cada detalle de lo que iba a decir. -que nacen para ser algo… específico en la vida. Y que tienen que hacer lo mismo que sus padres, porque el simple hecho de que así son las cosas. –Otra pausa. Me sentí como niño pequeño en plática seria con sus padres, en la que no le quieren decir las cosas como son para no shockearlo de más o dejarle traumas de por vida cuando le digan que los bebés no vienen de las lechugas. Crucé los brazos y miré a Frank con una ceja levantada, mientras él pensaba en más maneras de darle vueltas al asunto. -Cuando llegan a la edad indicada suplen a sus padres en su trabajo, si lo quieres llamar así, y se van para hacer su deber. Es… complicado. Ya lo entenderás-
Sentí al escalofrío recorrerme de nuevo y bajé los brazos recobrando mi seriedad.
-A los 16?- pregunté sin pensarlo mucho, perdiéndome en el recuerdo del primer día sin Lex. La imagen de ese cuarto de hospital, el dolor en mi cabeza, la expresión de Lex y ese último beso eran demasiado vívidos para lo reprimido que creía tener el recuerdo. Pero la conversación. Por un momento pude jurar que escuché la voz de Lex salir de la boca de Frank.
-Sí- dijo Frank, saliendo de su expresión neutral y analizándome para ver qué más podía saber. Miró a mi mamá, que también se veía desconcertaba por ese pequeño pedazo de información que ninguno de los dos me había dicho –No dijiste que…- comenzó. Yo lo interrumpí al pensar en voz alta.
-Lex- murmuré. Decir su nombre después de tanto tiempo se sentía extraño. Era el escalofrío en su máxima expresión. Nada de lo que me había dicho Frank tenía mucho sentido, pero si era lo mismo que me había dicho Lex, me interesaba.
-Lo conoces?- dijo Frank, más que confundido. Ya no había duda, algo tenía que ver. Asentí. Me di la vuelta, tomé las llaves de mi Beatle del montón junto a la puerta y salí a toda velocidad de mi casa; demasiado rápido como para que Frank o mi mamá pudieran siquiera pensar en detenerme.
Los dos salieron detrás de mí, pero no pudieron bajarme de mi coche; y por sentido común se hicieron a un lado cuando arranqué. Mi mamá se quedó llorando aún más intensamente y Frank se limitó a gritar cosas que no entendí (ni quise entender) y frotarse las sienes.
Ciertamente cuando me alejé de mis padres en medio del colapso no me imaginé que no se suponía que los viera de nuevo.
Manejé por las calles vacías mirando las caras de las pocas personas que estaban fuera a la una de la madrugada, y con intención de buscar a Lex. Quería creer que el hecho de que no diera señales de vida no significaba que ya no estuviera cerca después de todo lo que había pasado con Derek. Derek… Si de verdad me iba a ir tan completamente como Lex, Derek me iba a recordar? Sentí un nudo formarse en mi garganta. No quería que pasara por lo mismo que yo. No sería justo para él. Y menos después del momento “Kiss me” en la fiesta de Abby.
Sin importar lo lindo que se sentía recordar, aparté el pensamiento de mi cabeza. En ese momento mi prioridad era encontrar a Lex, decirle que creía ser como él y que necesitaba que me explicara con amor lo que Frank y mi mamá no me habían dicho por las razones que fueran. Tal vez también me disculparía por el asunto de Derek, y a ver qué cara ponía.
El simple hecho de estar buscándolo me hacía sentir extraña. La posibilidad de volverlo a ver y hablar con él después de tanto tiempo era algo con lo que no contaba, y sobra decir que no estaba segura de qué le diría.
-Lex! Soy como tú! Un hombre hoy llegó a mi casa, dijo que era mi papá verdadero y que tenía que irme para suplirlo en cosas de trabajo!- me imaginé diciendo. En la imagen mental Lex me miraba con una expresión de “estás loca”. Pero no se iba, y eso me dio ánimos.
Manejé por unos cuantos minutos, pero la ausencia de música y el hecho de que no sabía dónde empezar a buscar, me hizo estacionar el coche, salir y entrar al minisúper de 24 horas de la esquina opuesta a la que había quedado; por el simple hecho de no quedarme haciendo nada.
Caminé a un paso bastante rápido haciendo una lista mental de los lugares donde Lex podía estar: la escuela, su casa aquí, su casa de fin de semana, mi casa (aunque definitivamente ese sería mi último recurso), el lugar de nuestra última noche juntos (al que no sabría llegar), algún café…
Tomé una barra de chocolate, y al ver que no había nadie atendiendo el lugar, dejé el dinero sobre el mostrador y caminé a buen paso hacia afuera. Me urgía hablar con alguien que me diera explicaciones; completas esta vez.
Iba en mi asunto abriendo mi barra de chocolate y caminando hasta mi coche, pero me detuve en seco al ver a alguien parado en medio de la calle. Era mujer de hecho, y me miraba con una sonrisa. Por segunda vez en la noche.
-Eva- murmuré, sin pensarlo. Aunque estaba segura de nunca haberla tratado, sabía sin lugar a duda que ese era su nombre. Era gracioso, porque estaba segura de que no era la primera vez que la veía, y el nombre había venido con demasiada felicidad como para que se me escapara las veces anteriores.
Caminó hacia mí con un paso delicado y que sin duda pertenecía a una pasarela; sin embargo su actitud y su sonrisa no eran de modelo, tratando de ganarse la patética aceptación de un grupo de jueces con sólo una cara bonita, sino de una mujer sencilla y segura. De pronto Lex no era tan importante, y mucho menos la barra de chocolate y mi Beatle.
Eva se acercó a mi sólo suficiente para hablarme a un volumen decente.
-Me reconoces- dijo, después de una pausa y sonriendo un poco más. Su voz reflejaba la actitud que yo le había asignado a su apariencia. No hice ni dije nada. Si esa mujer afirmaba que la reconocía, quería decir que yo no estaba tan loca.
-Pero no sabes por qué- añadió. Me estaba leyendo la mente? No sabía; pero ciertamente no tenía ni la menor idea de quién era. Se llamaba Eva, pero hasta ahí llegaba mi conocimiento sobre ella. Me vino a la mente Amy, la chica del seven eleven, e invariablemente Derek se coló en el recuerdo. Pero no quería pensar en él, y mucho menos en ese primer beso.
-Ven, hay muchas cosas que hacer… y explicar esta noche.- dijo, comenzando a caminar y asegurándose de que la seguía.
Listo... xD haha me da flojera volver a dar explicaciones... así que copy pasteo lo del playlist anterior...
Tengo un anuncio que hacer y se que muchos me van a pegar xD Estuve divagando un rato y llegue a la conclusion de que a partir de la part en la k voy m voy a empezar a equivocar bastante (me acerco a esa parte emocionante de antes del final xD) y ya no puedo hacer mucho sin pensar xD hahaha asi k lo mas probable es k llegando a esa part deje de subir la historia AQUII... pro les propongo algo... si de verdad kieren saber qué sigue (xq m voy a ver bien cruel con la parte en la que los voy a dejar >.< ) uds me dejan su mail, su nombre, y un pesame para el blog o algo lindo xD en un comentario o si no kieren k se vea aqui o lo k se les ocurra d pretexto para no comentar ,m lo mandan directament en un mail (montse_estrada@hotmail.com) cndo kieran... si kieren desde ya está perfecto hahaha yo veo mi correo más de una vez al día así k les voy a hacer caso xD Yo los anoto en mi magi-cuaderno forrado con amor y les mando a uds lo k vaya haciendo conforme vaya acabando (osea mucho antes de lo k saldría aquí)... Después hago un post de esto x q a menos de que uds de verdad se opongan es lo k va a terminar por pasar... xD
Mientras tanto voy a seguir... el ultimo capítulo q vaya a publicar yo les aviso salee?? y después doy los detalles xD
Eso es... no me peguen sii?? >.< hahaha no lo voy a dejar, y ya saben que, como me caen bien, si quieren seguir leyendome yo les mando lo que escriba asi de pies a cabeza a su mail, solo acuerdense de "darse de alta" dejando un mail y su nombre... Este es el penúltimo si no cambio de opinión así que vayan haciéndose a la idea >.<
Crew k eso es todo... xD Solo un pesame para mi vieja computadora xq ahora si ya murio oficialmente... pero estoy feliz x q si se podra recuperar mi disco duroo!! completoo!! :D haha que feliz... bueno... los dejo gente...
Los quiero!! Lee y Comentaaaaaa!!!

2 comentarios:
Oooooh Ahora las cosas tienen más sentido! XD
Aunque la charla profunda de Frank Vather y la mamá como qe confundio a mi pequeño cerebro :P
Bien ;)
Yo quiero que me sigas mandando tus textos!
Escribes increible y me encanta la historia! Muero por terminar de leerla.
ceyai20@gmail.com
Ato. Carolina García
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