Playlist - Capítulo 3
Bien... todas son de Eli xD asi q no m complico la vida con letras (:
*Here Comes Goodbye - Rascall Flatts
*Where'd you go - Destiny's Child
*Bleeding Love - Leona Lewis
Otra cortita (:
martes, 19 de enero de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
Capítulo 3
El Malo de Superman y Cómo la Gente lo Mete en mi Vida
-Por enésima vez Elizabeth, no te va a botar. No podría! Se acabaría el mundo antes de que decidiera romper contigo.
Estaba recostada sobre mi cama aún sin deshacer, hablando en voz baja por teléfono con Abby.
Tras haber llegado a mi casa subí a mi habitación, me despeiné, me quité el vestido, me puse mi pijama más cómoda y me desmaquillé tan bien como pude con las escasas ganas que tenía. Cuando me quedé sin nada que hacer, mi mente empezó a divagar sobre la noche que había tenido. Al principio todos los pensamientos eran felices, poco después llegué a los “hubiera” y empecé a recrear conversaciones de la noche pensando más bien en lo que debí haber dicho para que el momento hubiera sido más cercano a una escena de película. Después de un rato las conversaciones inevitablemente me llevaron a recordar todo lo que Lex había dicho y sobre todo cómo lo había dicho y la parte que más me preocupó fue que mi mente empezó a buscar porqués.
Y así acabé llamando como desesperada a mi mejor amiga a la mitad de la noche para que me tranquilizara un poco y tratara de quitarme el nudo en la garganta y el vacío en el estómago que se habían formado y estaban incrementando junto con mis especulaciones.
-Debiste verlo Abby! Estaba diciéndome que no lo olvidara como si en serio se fuera a acabar el mundo!- dije más acongojada que desesperada o todo lo demás.
-Bess, escúchame. Ese niño te ama más que yo- no pude evitar reírme con ese comentario - y sabes que eso es decir mucho
-Ya sé- dije. Mi voz sonaba, algo así como apachurrada.
-No va a pasar nada Ok? Seguramente tuvo un momento sentimental en un momento poco oportuno-asentí como si pudiera verme a través del teléfono -Bien- dijo Abby como si en verdad me hubiera logrado ver.
-Gracias Abby. Es la segunda vez que me salvas en un día.
-Ya, no te preocupes. Vas a colgar, te vas a dormir y mañana Lex va a pasar por ti como siempre, vas a llegar a la escuela y me vas a contar los detalles ok?
-Ok- dije, un poco más animada -Te quiero-
-Sale, yo igual Bessy. Adios
-Adiós- dije y colgué el teléfono.
Como pude me metí a la cama sin pararme para deshacerla, suspiré y me mentalicé para hacerle caso a Abby y convencerme de que tenía razón.
Para mi sorpresa el último pensamiento que recuerdo haber tenido antes de entregarme completamente al sueño no giró alrededor de Lex o de Abby. Se trataba del hombre que había creído ver en el bosque esa misma noche antes de que se esfumara y Lex negara su existencia, pero en la imagen que produjo mi mente, no estaba parado entre los árboles con las veladoras dándole un aspecto tétrico, sino parado en la puerta de mi habitación con su porte de caballero, el traje impecable, la corbata roja, el cabello perfectamente peinado y la luz de la luna que entraba por mi ventana resaltando las facciones de por sí muy marcadas de su rostro.
-Liza! Ya es tarde!- gritó mi mamá desde algún lugar cerca de las escaleras.
-Ya voy- murmuré sin intención de que me escuchara. Justo cuando estaba empezando a quedarme dormida otra vez, sonó mi despertador avisándome que ya eran las siete y media y que si no me levantaba en ese instante no llegaría a la escuela ni aunque me teletransportara.
Con una pesadez increíble logré levantarme, bañarme y arreglarme para la escuela y estuve completamente lista cuarenta minutos después.
Mientras esperaba a que llegara Lex por mí, continué haciendo un borrador para un ensayo que tenía que entregar en clase de Historia el viernes. Pasaron 5 minutos, 10, 15… 20 y Lex jamás llegó. Iba a golpear a Abby por su predicción errónea en cuanto la viera.
-Elizabeth! Qué esperas para irte!
-Lex iba a pasar por mí, yo creo que se le hizo tarde.
-Pues dile a ese tal Lex que si no va a cumplir sus compromisos que no se ofrezca
Puse los ojos en blanco, recogí las cosas del ensayo y mi mochila y tras despedirme sin muchas ganas de mi mamá, salí a la cochera.
Junto al espacio vacío del coche de mi papá estaba mi Beatle rojo (En caso de que les haya pasado por la cabeza, si, Abby y yo nos pusimos de acuerdo para comprarlo y hasta la fecha nuestros papás creen que fue una coincidencia).
Ya tenía mucho tiempo que no tenía la necesidad de sacarlo porque Lex me llevaba a casi todos lados y aún así no estaba cubierto de polvo. Aunque estaba segura de que ayer lo estaba, no tenía tiempo para cuestionar a quien se hubiera tomado la molestia de lavarlo, así que arrojé mis cosas al asiento del copiloto, entré al auto y salí hacia la escuela.
La primera mitad del camino me la pasé medio maldiciendo a mi mamá por estar de mal humor en un momento muy poco oportuno, a Abby por haberme hecho creer algo que no había sido verdad y a Lex un poco por no haber pasado por mi y ni siquiera avisarme; la otra mitad, mi mente se quedó casi en silencio, y el nudo en la garganta y el vacío volvieron a penetrar la burbuja de felicidad que Abby había logrado formar con la llamada de la noche anterior.
Llegué a la escuela justo a tiempo para entrar, literalmente, barriéndome a mi primera clase.
-A ver si ya arreglas tu bola de cristal- dije viendo a Abby con odio falso, tras saludarla y sentarme junto a ella. Me vio como si no tuviera la menor idea de lo que quería decir. -Colgué, me dormí y Lex no pasó por mí de todos modos.-
-Lex? Lex Luthor? No, Bessy, lo veo muy difícil-
-No, Abigail. Lex, mi Lex; no Lex, el malo de superman-. Cada vez me veía más como si fuera un bicho raro. -Alexander! Mi novio- dije empezando a desesperarme de que se estuviera haciendo tonta en ese momento.
-Cállese- Volteé a ver a McHenry que estaba empezando a escribir en el pizarrón y ni siquiera se había vuelto para ver quién estaba hablando antes de callarlo.
-Cállese usted, estoy en medio de algo importante- pensé tratando que mi voz mental se pareciera a la suya. Aún así hice como que ponía atención a la clase un rato.
Bien, no fue un rato, fueron unos cinco minutos y después entré en desesperación. Saqué un cuaderno y empecé a escribir un mensaje para Abby.
Estoy al borde de una crisis y no me ayudas Abigail, Lex ni siquiera me avisó que no iba a pasar por mí, sabes que nunca hace eso. Ya deja de hacer como si no supieras de qué hablo.
Cuando le pasé el cuaderno entero para no tener que arrancar la hoja, los que se me habían quedado viendo extrañados de que estuviera tomando notas al principio de la clase dejaron de verme y regresaron a su respectiva pérdida de tiempo. Pasó un momento y el cuaderno regresó con un mensaje de Abby.
Como te explico que en serio no sé de qué estás hablando. Quien es Lex? Bueno, dices que es tu novio pero ayer me quedé en que te ibas a quedar en tu casa porque yo iba a salir con Matt y tú sigues soltera.
Pícara, qué hiciste ayer que no me contaste? y saliste con novio!
Alexander y Elizabeth!
A & E (Haha como el canal de tv)
Me dieron ganas de golpearla cuando lo leí pero después de todo era Abby, de todo sacaba alguna tontería así que me abstuve y sólo contesté en el mismo cuaderno debajo de los miles de corazones que había dibujado en tiempo record.
No seas tonta, es enserio, y ya llevo 8 meses con Lex, no es cosa de ayer. Y de todos modos sabes que ayer salí con él en la noche, por cierto, aún quieres que te cuente los detalles? o mejor me los guardo para alguien que no diga que enloquecí.
Si sigues así, saliendo de aquí te lo vuelvo a presentar.
Le volví a pasar el cuaderno a Abby y esta vez McHenry casi nos ve. Nos quedamos las dos inmóviles cada quien tomando el cuaderno de un lado y cuando se volvió de nuevo hacia el pizarrón lo solté para que Abby lo tomara. Pasaron otros tres minutos y regresó a mis manos.
Me parece que me lo presentes porque en serio no sé de quién me hablas y tampoco sabía que habías salido de tu casa ayer. Te acepto los detalles, pero no prometo no creer que estés loca si empiezas a hablar de ese tal Lex.
Era la segunda persona en el día que le decía “ese tal Lex” y comenzaba a molestarme. Aún así esperé a que se acabara la clase de Matemáticas y en cuanto terminé de copiar la clase en tres minutos tomé a Abby del brazo y salimos hacia el pasillo a velocidad rayo.
A esa hora él debía estar saliendo de clase de Historia y a punto de tener Matemáticas en el mismo salón; no había manera de no encontrarlo.
Bajamos un piso de escaleras y llegamos a donde se suponía que estaba. En el pasillo no se veía rastro de él así que entré como tren al salón donde todos ya me conocían por las veces que lo iba a ver entre clases. Tampoco estaba dentro.
-Derek! Has visto a Lex?- Derek, uno de los mejores amigos de Lex, estaba medio dormido en una mesa y le revolví el cabello claro pero no completamente rubio hasta que me respondió.
-Lex?
-Si, Lex, 1.80, ojos azules, cabello negro, simpático y bueno con los niños.- Derek hizo algo así como una risa por mi descripción.
-No Lizzy, no sé de quién me hablas.
-Ves? Nadie sabe quién es Lex! - dijo Abby detrás de mí, tratando de hacer que soltara su brazo sin éxito.
-Mi novio! - ese día la gente me estaba sacando de quicio.
-Tienes novio? Gracias por contarme Lizzy- dijo Derek haciéndose el ofendido.
-Olvídalo.- Me di la media vuelta y salí de ese salón para dirigirme a otro en el edificio de enfrente.
- A dónde vamos?- Preguntó Abby tratando de ir a mi velocidad para que no le arrancara el brazo.
-Con Matt, juntos no saben mentir. Los conozco y él conoce a Lex
Abby se encogió de hombros y caminamos a súper velocidad hasta el salón donde Matt tendría que estar.
-Matt!- grité desde la puerta. Cuando volteó, caminó hacia donde estábamos y se las arregló para abrazar a Abby a pesar de que aún la tenía agarrada del brazo. -Has visto a Lex?
Matt negó con la cabeza
-Al menos sabes quién es Lex?- pregunté
-Lex? Luthor? No es el malo de superman?- Oh dios, por cosas así esos dos son novios.
-No Matthew, Alexander, mi novio.
-Tienes novio?- se veía realmente interesado y demasiado poco fingido para mi gusto.
-Lo ves Bessy? Nadie sabe quién es Lex- dijo Abby, sin poder ser más honesta.
-Si tengo novio y aunque sea una broma demasiado bien planeada ustedes lo saben- dije, y caminé de nuevo de regreso al salón para recoger mis cosas e ir a la próxima clase. El plan era caminar con el brazo de Abby bien agarrado, pero el abrazo de Matt pudo más que yo y la dejé ahí; de todos modos estaba empezando a hartarme.
Uhhhh... interesant... si te gustó entonces te interesa esto... Update!!... Salven a mi Blawg!!! (:
domingo, 17 de enero de 2010
Foto 3!!!
"Cuando terminamos de desayunar, Lex y yo subimos a mi cuarto a que yo me arreglara y él me viera hacerlo (no logro entender por qué lo entretiene verme pelear con mi cabello).
-¿Tienes algún vestido de noche?- me preguntó mientras me secaba el cabello.
-Debo de- contesté. ¿Vestido de noche? La última vez que me puse uno fue en la boda de una amiga de mi mamá y creo que ya se divorció del tipo. ¿Para qué quería que tuviera un vestido de noche? No me iba a quedar con la duda. -¿Por qué?"
Más sims ñ.ñ
viernes, 15 de enero de 2010
Foto 2!!!
"Lex estaba en el desayunador esperando a que yo bajara para que mi mamá nos sirviera el desayuno.
-Buenos días ma- Mi mamá me sonrió mientras se volvía hacia mí con dos platos de hot-cakes que parecían sacados de algún anuncio de T.V.
-Buenos días- me contestó -Le dije que empezara pero insistió en esperarte- dijo señalando a Lex con la cabeza.
-Yo le dije lo mismo- contesté mientras me sentaba junto a él y tomaba su mano."
Clarisse, Lex, Eli, la cocina y dos platos de hotcackes en sim xD
martes, 12 de enero de 2010
Playlist Capítulo 2 (parte 1)
Patéticamente corta por ahora, pero es por tu propio bien (: hay cosas que es mejor no saber (moahahaha) xD
De nuevo...
E: Elizabeth
L: Lex
A: Ambos
O: Otros
Playlist!! Capítulo 2 (parte 1)
E *A moment like this - Kelly Clarkson
L *I will remember you - Sarah McLachlan
Que?! ya se acabo?!
Sii ya se acabo... por ahora y hasta que puedan saber más. xD
De nuevo...
E: Elizabeth
L: Lex
A: Ambos
O: Otros
Playlist!! Capítulo 2 (parte 1)
E *A moment like this - Kelly Clarkson
L *I will remember you - Sarah McLachlan
Que?! ya se acabo?!
Sii ya se acabo... por ahora y hasta que puedan saber más. xD
lunes, 11 de enero de 2010
El vestido!
Al escribir el primer capítulo (mas especifikment la part dond Eli se pone el vestido la primera vez) estaba de ociosa y m puse a buscar en google imagenes de vestidos, y encontre uno k m gusto mucho, y era mas o menos lo que tenia en ment desd antees, y hoy dije... ooh sii! la subire al blog!!... peeeroooo no logre dar con la imagen (llevo como media hora buscando >.<) asi que subiré varias pra dar una idea general del vestido de Eli en esa parte(:
Bueno... lo q va a quedar va a ser cmo un vestido frankenstein en su imaginacion bastante cercano al q yo m imagine (: (espero)
Bueno... lo q va a quedar va a ser cmo un vestido frankenstein en su imaginacion bastante cercano al q yo m imagine (: (espero)
De este lo q quedaría sería la parte de la falda y el tipo de tela xD
De este seria solo la part dl escote si le cambias los tirantes x unos delgadiiitooos xD
Ahora usa la imaginación, junta las 2 anteriores y ponlo todo en este color (:
Hahaha sirvio d algo?? :p
sábado, 9 de enero de 2010
Un par de cosas que deberías saber
- Mi mail: montse_estrada@hotmail.com
- Qué hacer con mi mail:
Críticas, sugerencias (de la historia, playlist o de qué mas poner x ahi), dudas, comentarios y lo que se te ocurra.
- Una petición:
Lee!! lee!! xD ----->>
- Qué no hacer con mi mail:
X lo que mas quieras no mandes cosas q ni al caso, cadenas, spam, etc x q no les voy a hacer caso (: Oh y si aún no te tengo, de preferencia no me agregues al messenger, a menos de que vayas a decirme algo que tenga que ver con el blog... evita que tenga que bloquearte (:
- Una advertencia:
Estoy a nada de entrar a la escuela así que tal vez se alente un poco todo esto, aún así trataré de subir capítulos seguido
- Una promesa sin importancia:
Los dos primeros capítulos son los más largos hasta ahora, prometo moderarme con el largo de los demás xD
- Un pequeño spoiler:
No toda la historia derrama miel, es algo así como sci-fi + fantasía... se pone bueno xD
- Un dato sobre mí y la historia:
Muchas cosas están basadas en mí o en gente que conozco (si te sientes identificad@ puede ser k sea x eso xD) aún así estoy feliz d q mi vida sea un sueño hecho realidad y no un cuento de hadas o una novela de sci-fi (: love u!
Etiquetas:
Cuento de Hadas,
Historia,
Montse,
Novela,
Ocio
Capítulo 2
Mil y Dos Luces en Medio de la Nada.
Bien, estaba de regreso en mi cuarto y quedaban 10 minutos antes de que Lex pasara por mí, tal vez más, tal vez menos. Qué se suponía que hiciera? Me había dado por vencida en tratar de adivinar de qué se trataba el plan de esa noche en el trayecto de la puerta a mi cuarto, y no me daba tiempo de ver alguna película cursi con la esperanza de que me diera una pista.
Me medio recosté sobre mi cama cuidando que mi cabello no se desacomodara ni se llenara de estática, puse mi ipod con el volumen bastante alto pero aceptable y traté con todas mis fuerzas que los 10 minutos que faltaban se pasaran a una velocidad decente.
Según mi reloj interno habían pasado unas dos horas cuando escuché el auto de Lex estacionarse frente a mi casa (según mi despertador habían pasado 8 minutos) Me levanté de la cama, dejé a Amy Lee a la mitad de un agudo y me asomé por mi ventana, estratégicamente ubicada en casi el centro del piso superior y la única de la casa que no era un cuadro monótono con más cuadros dentro.
El coche de Lex estaba… No estaba. NO ESTABA! Busqué como histérica una limo en todo el pedazo de calle que podía ver desde mi ventana pero solo había un coche que nunca había visto en el lugar que el Taurus de Lex por lo general ocupaba (subirse a un coche así todos los días era solo una de las ventajas de salir con él).
Para mi sorpresa, Lex se bajó del auto extraño que a mi parecer era al menos tres veces más lujoso y muchas más costoso que el suyo (no sé de coches, no ubicaba la marca). Él también estaba vestido como para una fiesta de gala y la verdad se veía bastante bien.
Se acercó a mi casa, tocó el timbre como de costumbre y de nuevo el sonido me sacó del trance que me tenía pegada a la ventana.
Tomé mi bolsa y revisé que todo lo que podía necesitar (y lo que no) estuviera dentro: celular, llaves, maquillaje, pañuelos, goma de mascar, curitas, dinero, un kiss de chocolate, audífonos… etcétera. Le di un último vistazo a mi reflejo en el espejo y comprobé que me seguía viendo como la última vez.
-No voy a aguantar los zapatos- pensé, después de ver las sandalias de tiras plateadas y tacones bastante altos que Abby había encontrado en mi armario, y me había hecho ponerme a pesar de que le dije de todas las maneras habidas y por haber, que esas sandalias no eran una buena idea. Me puse una chalina también plateada para que mi mamá no dijera que moriría de una hipotermia, salí de mi cuarto y apagué la luz.
-Alex! Qué guapo! Quieres pasar? No creo que Liz se tarde mucho- Dijo mi mamá tras abrir la puerta.
-Eh… Gracias Clarisse, yo creo que…
-Ya estoy lista!- grité desde la cima de las escaleras reuniendo el valor para bajarlas con los killer hills que llevaba en contra de mi voluntad.
-Pasa de todos modos, Alex - dijo mi mamá y se hizo a un lado para que entrara. Para entonces yo ya llevaba casi la mitad de los escalones y algo me decía que Lex quería estar al pie de las escaleras cuando bajara, pero mi mamá lo arreó hasta la sala y le dijo que se sentara en uno de los sillones antes de meterse a la cocina.
Lo vi de frente hasta los últimos 5 escalones, cuando la escalera llegaba al descanso y giraba hacia la sala de estar. Podrán creer que el momento fue romántico o nos quedamos perdidos en la mirada del otro pero no fue nada de eso.
Lo vi de pies a cabeza confirmando que se veía bastante bien y evidentemente él hizo lo mismo conmigo. Después los dos nos volteamos a ver a nosotros mismos y a lo que estábamos usando y contuvimos una carcajada. Negué con la cabeza en lo que en idioma mejor amiga sería un “lo que hago por ti”, segura de que Lex no lo entendería (al menos no tan bien como lo haría Abby) y caminé hasta él para saludarlo.
-Nos vamos?- me dijo después de un beso pequeñito. Asentí resignada a que si le preguntaba cuál era el plan no me lo diría.
-Ya me voy mamá- dije un poco más alto de lo normal para que me escuchara hasta la cocina
-OK! Llévate llaves y algo para el frío- me contestó
-No sé qué le gusta al frío como para llevarle algo- pensé, consciente de que era un muy mal chiste y que estaba muy fuera de lugar como para decirlo en voz alta. Tomé a Lex de la mano y salimos hacia el coche.
El coche desconocido del que había bajado Lex, era de un color metálico entre plateado, azul y verde, de un diseño a mi parecer clásico, aunque no se le veían más de dos años de antigüedad. Me abrió la puerta como ya estaba acostumbrada y rodeó el coche para subir al asiento del conductor.
Por dentro era más lujoso de lo que parecía. Me quedé admirando los asientos de piel y los cientos de botones que no sabía qué hacían; decidí dejarlos en paz en caso de que alguno fuera de auto-destrucción o algo parecido.
-Es de mi mamá. No me dejó salir en el mío- Se refería al coche y le creía. A pesar de que su mamá vivía sola con Lex y Megan, tenían dinero, una casa de fin de semana, y como pueden ver, buenos coches (aunque no sepa de la materia, es fácil distinguir entre un Beatle y un Taurus)
-Es un…- dije
-Bentley- contestó. Asentí sin tratar de ocultar que no sabía de qué hablaba.
-Quédate con que si algo le pasa no acabaría de pagar ni siquiera la reparación en lo que resta de mis días.
-Oh- murmuré. Lex me besó la frente y sin soltarme de los hombros me vio a los ojos. Sus ojos eran grandes y de un azul que se acercaba al negro, y su piel era unos cuantos tonos más oscura que la mía pero sin llegar a morena; tenía las pestañas largas pero no ridículamente parecidas a las de mimi mouse, la frente ancha y el cabello negro, lacio y acariciable (aunque esa noche no, porque lo llevaba acomodado con gel, o lo que sea que se hubiera puesto). Podría dar una descripción detallada de cada una de las facciones de Lex, citar la ubicación de al menos 17 lunares, decir que su oreja izquierda era ligeramente más grande que la otra, que su ojo derecho era más oscuro que el izquierdo, etcétera, pero los aburriría, en conclusión digamos que Lex estaba un poco arriba del chico promedio (o eso pensaba yo. El amor es ciego recuerdan?)
- Te ves hermosa Eli- Oh no, cumplido. Me gustan los cumplidos, a quién no le gusta que le digan que se ve hermosa cuando eso es lo que buscó toda la tarde? Pero cuando te lo dice la persona que amas, a escasos 20 centímetros de tu cara, viéndote a los ojos y puedes ver que aunque haya sonado seguro al decirlo, se sonroja, es algo diferente; me seguía gustando, e incluso más por la sensación de vértigo en el estómago, pero en lo personal tiendo a tener una reacción poco agradable a ese tipo de situación.
Bajé la mirada y repetí una sonrisa parecida a la de la mañana, que causó que la suya apareciera también. Cuando recuperé el control sobre mí misma lo miré de nuevo.
-Tu también te ves…- hermosa? Noo! Ven a lo que me refiero con la reacción a los cumplidos?-muy bien- terminé. Lex sonrió, me soltó y encendió el auto.
-Aún no sabes qué es la sorpresa?- preguntó con un tono que confirmaba que sabía la respuesta
-Tengo que contestar? -dije, él asintió sonriendo y sin despegar la vista de enfrente -no, no tengo ni la menor idea.
-Bien- sonrió y aceleró dirigiéndose hacia la autopista más cercana.
Pasaron alrededor de 20 minutos según mi reloj interno (50 según el de mi celular y el del coche), había comprobado la función de al menos la mitad de los botones del auto, registré la colección de música de Rebecca, la mamá de Lex, y hablamos de lo primero que se nos venía a la mente.
-Ya casi llegamos- dijo Lex después de un rato. Para ser más específica, después de desviarse hacia una carretera… no, camino de grava que, a juzgar por su ancho y el hecho de que estaba bordeado por árboles, no estaba segura de que fuera ni siquiera para ida y regreso.
Unos 10 minutos de viaje más adelante, en la orilla del camino apareció otra luz que no era la de los faros del Bentley de Rebecca, sino una de un tipo más tenue y cálida y que parpadeaba sin apagarse del todo, como la de una veladora… o muchas. Lex estacionó el coche justo detrás de la luz.
-¿Qué…- dije, alargando la última “e” sin saber exactamente qué preguntar
-Shh, ya casi- dijo Lex y se bajó del coche para abrir mi puerta -traes tacones?- me preguntó antes de dejar que me bajara. En vez de responder, levanté una pierna y pudo no solo ver que los traía, sino apreciar su altura y su ancho (una reverencia a las que usan tacones así diario). Levantó las cejas en un movimiento rápido y me tendió la mano. Se la tomé y para mi sorpresa, en vez de dejar que me bajara como una persona normal, me cargó con mi torso en un brazo y las piernas en el otro.
-Abby?- preguntó
-Los tacones? -asintió - Si. Cómo sabes?
-La encontré en el camino a tu casa. Venía de ahí y ya eres oficialmente la única que no sabe la sorpresa.
Abby sabia! Y no se había dignado a mandarme un mensaje para decirme!
Negué con la cabeza y me medio recargué en su hombro.
Después de solo unos pasos llegamos a donde las luces empezaban. Efectivamente eran veladoras, cientos de ellas, bordeando un sendero angosto y formando sombras de formas extrañas en las hileras de árboles que se extendían varios metros hacia los lados.
Me quedé embobada viendo hacia el frente y solo noté que Lex sonreía y me veía fijamente.
Después de varios metros el sendero doblaba a la izquierda, las veladoras seguían la forma del camino pero antes de llegar a la vuelta, Lex dejó de caminar.
-Cierra los ojos y no hagas trampa- dijo -ya casi llegamos, no va a ser mucho tiempo
Después de hacer cara de berrinche, recargué mi cara contra su hombro y cerré los ojos. Lex siguió caminando; sentí cómo giró con el camino y caminó otro poco hasta salir de la tierra de la que estaba hecho el sendero y empezó a hacer el sonido que se produce al caminar sobre pasto.
-Ya? Pregunté impaciente, tener al misterio tan cerca y no poder abrir los ojos era realmente frustrante.
-Ya casi- dio unos cuantos pasos más y de pronto ya no estaba caminando sobre pasto, era… duela?
-Ya- dijo justo cuando decidí que no podría aguantar otro segundo si ver. Me separé lentamente de su hombro y me puso de vuelta en el piso.
Estaba parada debajo de una especie de carpa hecha de una tela blanca casi transparente. En el centro había una mesa de aspecto elegante con velas y rosas rojas en un arreglo al centro. En dos lados de la mesa había sillas y frente a ellas dos platos de espagueti que se veían bastante bien. La duela, sobre la que estaba todo, estaba cubierta de pétalos de rosa blancos y rojos, al igual que el lienzo que hacía de techo de la carpa, a través del cual se podían ver pedazos del cielo nocturno estampado con cientos estrellas que no eran visibles con las luces de la ciudad.
La carpa estaba en el centro de un pequeño claro que estaba iluminado con veladoras que lo rodeaban como las del sendero. No había un solo rastro de electricidad o combustible que no fuera cera; todo, absolutamente todo estaba alumbrado con veladoras. Estaban realmente por todos lados.
-Wow- fue lo único que logro salir de mi boca después de admirar todo en silencio y moviendo solo los ojos ya que el resto de mi cuerpo no lograba salir del shock.
-Te gusta?- preguntó Lex tomándome por la cintura.
-Me encanta- respondí poniendo mi manos sobre las suyas. Wow… de verdad tenía que ver la película de la que había sacado la idea. No me considero el tipo de persona exageradamente cursi, pero en momentos como estos me contradecía y bastante. De verdad me había encantado la sorpresa y más porque él la había preparado toda (tal vez con algo de ayuda de sus amigos. Podía ver a uno vestido de negro detrás de un árbol al otro lado del claro). Por momentos así es que mi vida era un Cuento de hadas.
-Nos sentamos?- dijo Lex. Asentí resignándome a que esta vez la sonrisa había llegado para quedarse o al menos hasta que me acostumbrara a la idea de estar en medio de un bosque, con vestido formal y cenando con mi príncipe/rey/novio cada vez más perfecto.
-Cómo se te ocurrió? Pregunté viendo a mi alrededor
-Maratón. No recuerdo la película, le voy a preguntar a Megan y la vemos el fin. Te parece?
-Dios- dije aún sin poder creer que se le hubiera ocurrido tal cosa y menos que en realidad la hubiera hecho y estuviera aquí sentada sin saber cómo responder al detalle.
-Bien, provecho- dije haciendo que sonara más bien como una pregunta. Tomé el tenedor que me quedaba más cerca (nunca me aprendí el orden correcto para cuando tienes más de 3 cubiertos) y comencé a picarle al espagueti.
Lex sonrió e hizo lo mismo.
-Abby fue cómplice- dijo después de un momento de silencio. Abby! Cada vez tenía más que reprocharle a esa mujer. Aunque pensándolo con más cuidado tenía lógica; no era normal en ella que no se hubiera llevado a Lex a un rincón de la escuela a interrogarlo hasta que le dijera el plan, y aunque la sorpresa me había gustado, la iba a regañar cuando la viera al día siguiente.
-Supongo que era de esperarse- dije. Lex y Abby se llevaban bastante bien, no sé por qué me sorprendía saber que se habían aliado.
Cuando terminamos el primer plato, llegó un amigo de Lex que apenas conocía con ropa formal de color blanco (el look no le iba tan bien como a Lex por supuesto) y a punto de reírse, nos sirvió un corte de carne bañado en una salsa de un color poco llamativo pero un aroma que lo compensaba.
Lex se encogió de hombros y continuó cenando y yo hice lo mismo.
Terminamos la cena hablando de cosas irrelevantes y entre risas y tonterías (más de mi parte) y cuando terminamos el pastel helado más delicioso que había comido en mi corta vida llegó el mismo amigo de Lex a recoger la mesa y se internó en el bosque.
-Te gustó?- preguntó Lex. Asentí y él se levantó para mover su silla de modo que ya no estuviera frente a mí, sino a un lado.
-No puedo creerlo- dije, y era en serio. No todos los días te sorprenden con algo así; es más, estoy segura de que muchas mujeres han muerto sin que las sorprendan con algo parecido.
-Por qué?- Porque?! Alexander!
-Porque esto es increíble, las velas se ven increíbles. Tú eres increíble.- dije, como si fuera lo más obvio de esta galaxia. Antes de que se me ocurriera algo más para decir que era increíble, Lex tomó mi cara entre sus manos aplastando ligeramente mis mejillas y se acercó hasta besarme. Me dejé llevar por el momento y obligué a mi corazón a que transportara todo lo que sentía y lo pusiera en ese beso en específico. Nos separamos y sus manos me guiaron hasta recargarme un su hombro y abrazarlo. Él me devolvió el abrazo apretándome como si quisiera que de algún modo estuviera aún más cerca de él.
-Y alguien como tú se merece algo mejor que increíble- murmuró cerca de mi oído.
-Te amo- susurré de modo que apenas pudiera sentir contra su cuello el aire que salía de mi boca al decir las palabras pero no escuchar mi voz.
-Y yo a ti- contestó un poco más fuerte que yo.
Nos quedamos así por lo que pareció una eternidad, pero a la vez una eternidad demasiado corta. Por lo general Lex no era tan cursi y siempre estábamos haciendo alguna tontería o molestando a Abby o alguien más que se cruzara en nuestro camino, pero esa noche estábamos en nuestro derecho por la ocasión.
-Ya viste el cielo? Es el más despejado en mucho tiempo.- dijo Lex.
Negué con la cabeza y me levanté de la silla para salir de la carpa y verlo sin la tela de por medio.
Cuando llegué al pasto comencé a caminar con las puntas de los pies (han caminado con tacones en pasto? No es divertido, no lo intenten) y unos pasos más adelante miré hacia arriba.
-Wow- fue, de nuevo, lo único que logré hacer que saliera de mi boca. No había una sola nube y la luna estaba de un blanco perla brillante que lograba de algún modo opacar al brillo de las miles de estrellas de todos los tamaños que se hacían visibles solo a varios kilómetros de la ciudad.
Lex volvió a abrazarme por detrás y recargó su cabeza junto a la mía (su barbilla quedaba junto a mi sien aún con tacones)
-Lástima que las opaques a todas- dijo como si no fuera un cumplido hacia mí. Oh no! otro cumplido! Me di la vuelta y lo abracé lo más fuerte que mis brazos podían, aunque ésta vez él no me regresó el abrazo con tantas ganas. Me separé él aunque no por completo para preguntar qué pasaba y noté que se había quedado muy serio viendo como a la nada. Volteé y, como era obvio si estás rodeado de bosque, estaba mirando hacia los árboles.
-¿Quién es él?- pregunté. Justo entre dos árboles y justo donde él estaba mirando había un hombre. Estaba segura de que no era uno de sus amigos porque se veía mucho mayor que cualquiera de ellos y tenía el cabello de un rojo brillante y agarrado en una colita de caballo más o menos del largo de mi cabello (que no era para nada corto), cosa que no había visto en ningún amigo de Lex. Vestía un traje negro que se perdía un poco en la oscuridad y solo resaltaba en su pecho una corbata roja aún más brillante que su cabello. Tenía un aspecto elegante y un porte que cualquier modelo envidiaría, pero lo que más llamaba la atención eran las sombras tétricas que las veladoras proyectaban en su cara.
Miré a Lex de frente y agité mi mano frente a sus ojos para que regresara del viaje.
-Eh? Quién es quién?- dijo regresando a la normalidad, al Lex feliz y enamorado que estaba acostumbrada a ver.
-El tipo que nos está viendo- dije y de nuevo volteé hacia el bosque, solo para descubrir que se había esfumado
-Cuál?
-Había un hombre de unos 40 y tantos junto al árbol y…- Paré al ver que Lex me miraba como si fuera un bicho raro. -no me crees verdad?
-No había nadie amor
-Entonces qué estabas viendo?
-Nada, me fui- Lo miré incrédula y él me hizo esa sonrisa de niño que acaba de hacer una travesura, que era imposible despreciar y que hacía que sus ojos brillaran.
-Bueno- accedí y esta vez él me abrazó a mí y dio una vuelta levantando mis pies del piso y haciendo que me aferrara a sus hombros con aún más fuerza. Nos reímos de mí y del gritito que solté cuando me levantó, y al tratar de separarme del abrazo después de haber quedado en silencio, él ni siquiera se inmutó, por lo que le seguí la corriente y me quedé parada en sus brazos, debajo de la noche y rodeada de veladoras.
-Te amo Eli, te amo mucho. Prométeme que nunca se te va a olvidar- Me dijo, de pronto recobrando la seriedad y a mi parecer juntando toda la que no usaba durante los días normales.
-Por qué olvidarlo? Vamos a estar juntos siempre no? Nunca se me va a olvidar, te amo demasiado para olvidarlo. Porqué habría de?- contesté, hablando más rápido de lo que podía producir las palabras. Me separé del abrazo al final de la frase y lo vi a los ojos.
-No lo sé. -Algo había diferente en sus ojos. Preocupación? Reflexión?... Tristeza? -Cualquier cosa podría pasar. Y si mañana despiertas con Alzheimer? - dijo, recobrando gran parte de su semblante normal con la última pregunta. Sin embargo algo quedaba en sus ojos de ese sentimiento opresor no identificado.
-Aún así, eso sería lo último que se me olvide
-Sí- dijo, como si no creyera que fuera cierto.
-Por qué hablamos de esto si no va a pasar?- pregunté para hacer a un lado el tema y quitar el ambiente denso que se había instalado en el claro.
Lex se encogió de hombros
-Qué tienes?- pregunté. Lo admito, comenzaba a preocuparme.
-Nada. Momento de reflexión. Pero ya no quiero pensar en lo que pase después. - hizo una pausa antes de seguir, yo lo miraba con atención y observaba cómo poco a poco le regresaba el semblante triste de hacía unos momentos -Me importa más que te tengo ahora, lo que pase con el tiempo no importa cierto? Prometiste no olvidarme; eso importa. Sé que me amas tanto como yo a ti, eso también importa, tu familia es estable y pasas tiempo con gente que es buena para ti, eso también me importa, tienes amigos, tienes un futuro y eres una persona maravillosa, eso…
Me paré aún más en las puntas de mis pies para alcanzarlo y poder hacer que callara con un beso que no me regresó con mucho entusiasmo.
-Estás conmigo y eso es lo que más me importa ok? No nos preocupemos por cosas que no vienen al caso.- dije en tono de regaño.
-Gracias por todo Eli- dijo él aún con nostalgia.
-Gracias a ti
-Se hace tarde amor, y no quiero que te digan algo tus papás.
-No me van a decir nada. Lex, conoces a mis papás.
-Aún así ya es tarde y estamos en medio de la nada.
Decidí que no tenía sentido evitar que la noche terminara, y además, si Lex había propuesto irnos, seguramente era porque tenía algo que hacer, así que asentí y empecé a caminar de regreso a la carpa para tomar mis cosas.
Lex caminó detrás de mí en silencio, pero no era un silencio como los que se hacían entre los dos cuando simplemente nos quedábamos sin tema de conversación, algo había raro en él e iba a averiguar qué era… en cuanto me quitara los tacones que ya me estaban matando.
Me cargó de regreso al coche y algunas veladoras ya se habían apagado con el viento, pero aún así el camino estaba bien alumbrado.
Entramos los dos y yo avisé que iba a sacarme las sandalias. Lex se rio un poco al verme sin zapatos en el coche carísimo de su mamá y en el resto del camino no se distrajo mucho de la carretera. La mayor parte del tiempo de regreso, (esta vez se acercó bastante mi aproximación al tiempo real) él estuvo callado y yo lo veía fijamente, tratando de descubrir qué tenía y examinando de nuevo sus facciones, haciendo otra descripción mental muy poco objetiva.
Llegamos a mi casa después de más o menos una hora y se estacionó en el lugar de costumbre, justo frente a mi ventana. Apagó el coche pero no se bajó a abrir la puerta.
-Eli, eres muy importante para mí lo sabes?- Asentí. Tal vez trataba de decirme algo, y tal vez tenía que ver con su estado de ánimo, así que no hablé para dejar que él lo hiciera. (No creía que me fuera a proponer matrimonio, pero si fuera el caso ya tenía mi respuesta y no lo iba a decepcionar) -Y no te dejaría por nada del mundo, haría todo lo que estuviera en mis manos y más para estar contigo por siempre.
-Yo también- pensé, pero no lo dije para dejar que la siguiente idea se formará en su boca.
-Eres lo mejor que me podría haber pasado y yo tampoco me voy a olvidar de ti nunca, te lo prometo.
-Lex, no sé qué tengas, pero no importa. Al final del día siempre voy a estar contigo y siempre te voy a amar Ok?- dije, esta vez para hacer que dejara de hablar por el bien de mi salud mental y mi maquillaje -Te lo prometo- añadí segura de que sería capaz de cumplirlo.
Lex asintió como si no lo creyera del todo. Era caso perdido, al día siguiente que regresara a la normalidad, por lo menos un poco, hablaría con él.
-Bueno, vamos o nos amanecemos en el coche- Dijo después de un suspiro y se bajó para abrir mi puerta.
Nos paramos justo delante de la puerta de entrada y se encendió la luz que estaba programada para hacerlo cada que alguien pasara frente a ella.
-Nos vemos mañana?- pregunté
-A la misma hora en el mismo canal- me contestó sin creérselo completamente. Diablos! Qué tenía?! Aún con la desesperación de no saber asentí y sonreí.
Lex puso su mano sobre mi mejilla, esta vez sin aplastarla, y se acercó para besarme. Sentí que él intentó hacer lo mismo de poner sentimientos en un beso que yo había intentado en la carpa pero con mucho más éxito, logrando que supiera un tanto a entrega, nostalgia, preocupación, remordimiento… cielos, pero sobre todo sentí el amor incondicional que sabía que me tenía y eso me tranquilizaba de algún modo y opacaba todo lo demás. Nunca me había besado así en nuestros 8 meses de novios, pero qué pena, no tienen por qué saber eso.
Un momento después, me abrazó con todas sus fuerzas (tal vez no todas, porque salí entera del abrazo) y le regresé el abrazo tratando de que al mismo tiempo de que fuera cariñoso fuera reconfortante y ayudara al menos un poco en lo que sea que tuviera.
-Hasta mañana. Te amo.- Me dijo, viéndome a los ojos y era más en serio que nunca.
-Seguro de que estás bien?- pregunté, realmente preocupada. Lex asintió y me lancé a sus brazos para otro abrazo más corto. -Bien, ya me voy. Te amo- dije mientras sacaba las llaves de mi bolsa.
Abrí la puerta y le mandé un beso, él sonrió y noté que me veía fijamente, como si hubiera logrado lo mismo que con el beso en una mirada. Le dije adiós con un gesto de la mano desde detrás de la puerta, el hizo lo mismo y cerré cuando comenzó a voltearse hacia el coche.
Espera… escuché que dijo algo antes de que cerrara? Me quedé parada a oscuras en medio de la sala, el comedor y la puerta… A caso fue un no me olvides?
Si te gusto y quieres saber qué sigue (y yo sé que si) te interesa esto... Update... Salven a mi Blog!!!
jueves, 7 de enero de 2010
Foto 1!!
"Estaba empezando a divagar otra vez y los pasos ya estaban haciendo el sonido familiar sobre el porche.
El sonido del timbre (uno largo y dos cortos) fue lo que logró sacarme de la cama de una vez por todas.
-¡Liza, despiértate ya! - Me gritó mi mamá desde el piso de abajo. "
ñ.ñ Clarisse y Lex
miércoles, 6 de enero de 2010
Playlist Capítulo 1 (:
---SPOOOILEEER ALERT!!---
Haha de preferencia lee el Capítulo primero xD x q tal vez no en este pero en los demas te arruinaras la historia (:
Tambien hay personas q no saben ni que pex con la playlist o de donde salio xD TQM sposa!
Tal vez no haya una por cada capítulo pero por ahí va la cosa xD
(: Lee!! lee!!----->>
Las letras antes de la canción dicen de quién es el punto de vista:
L: Lex
E: Elizabeth
A: Ambos
O: Otros
Playlist!
E *Underneath Your Clothes - Shakira
A *Breathe - Faith Hill
L *Something - The Beatles
A *Algo más - La quinta estación
WARNING!: Habrá de todo en estas cosas xD no t sorprendas si hay algo que ni al caso
Haha de preferencia lee el Capítulo primero xD x q tal vez no en este pero en los demas te arruinaras la historia (:
Tambien hay personas q no saben ni que pex con la playlist o de donde salio xD TQM sposa!
Tal vez no haya una por cada capítulo pero por ahí va la cosa xD
(: Lee!! lee!!----->>
Las letras antes de la canción dicen de quién es el punto de vista:
L: Lex
E: Elizabeth
A: Ambos
O: Otros
Playlist!
E *Underneath Your Clothes - Shakira
A *Breathe - Faith Hill
L *Something - The Beatles
A *Algo más - La quinta estación
WARNING!: Habrá de todo en estas cosas xD no t sorprendas si hay algo que ni al caso
domingo, 3 de enero de 2010
Capítulo 1
Mis Divagues y el Proceso Creativo
Si hubiera tenido que describir mi vida en una palabra, hubiera pedido dos más y dicho cuento de hadas. No había de otra. ¿Por qué?, simple: porque mi vida era mi propio cuento de hadas.
Un buen final feliz, siempre es el elemento principal en un buen cuento: la princesa, doncella o persona normal (en mi caso) siempre obtiene a su príncipe, rey o novio (en mi caso) perfecto; el reino, los campesinos, o familia y amigos (en mi caso) son felices y por supuesto, cualquiera que se interpone en la felicidad de todos -que nunca falta- no lo vuelve a hacer, aprende una lección y con algo de suerte, se une al lado bueno.
Si tomabas en cuenta que mi vida cumplía con la descripción de final feliz y que cuento de hadas = final feliz, entonces cuento de hadas era la descripción más cercana.
Un auto se estacionó frente a la entrada de mi casa. Era lunes, por lo que el sonido resultaba familiar y muy anhelado, pero a la vez, apenas logró hacer que abriera los ojos y dejara de hacer analogías entre los cuentos de hadas y mi vida. Hehe analogías. Había estado divagando medio dormida pero aún así, estaba de acuerdo en que mi teoría era lógica y comprobable y que sería una buena descripción. Rayos. Estaba empezando a divagar otra vez y los pasos ya estaban haciendo el sonido familiar sobre el porche.
El sonido del timbre (uno largo y dos cortos) fue lo que logró sacarme de la cama de una vez por todas.
-¡Liza, despiértate ya! - Me gritó mi mamá desde el piso de abajo.
-Ya estoy despierta- Le contesté abriendo la puerta de mi cuarto para que el grito no fuera necesario y que notara que también me había levantado. Comencé a meter mis cosas al baño de mi cuarto para bañarme en cuento saludara a mi príncipe/rey/novio. No sé por qué insistía en verme en pijama cada lunes que pasaba por mí temprano, pero si me arreglaba sin que me viera antes… bien, no pasaba nada pero eso le gustaba así que por qué no.
-Buenos días Alex, pasa. Tienes un don para sacar a Liz de la cama, hasta hace un minuto no había logrado que me respondiera-. Odiaba aceptarlo porque resultaba vergonzoso, pero mi mamá tenía razón. Lo único que me sacaba de mi coma nocturno en lunes, era el timbre (sólo cuando Lex lo tocaba: uno largo y dos cortos) me pregunto por qué mis papás nunca habían intentado tocarlo ellos, o si lo habían intentado y no había funcionado… Mmmhh. También odiaba que mi mamá le dijera Alex (suena un a nombre de mujer o soy solo yo?) Pero es de las cosas que realmente no tienen importancia, le quitas una “a” y suena mejor. (a quién engaño, siempre me saco algún apodo cursi y no le digo ni siquiera Lex) -.Liz está en su cuarto. ¿Quieres un hot-cake? -. Oohh oferta tentadora. Después de las bolitas de nuez y los huevos revueltos, los hot-cakes eran lo que mejor le salía mi mamá y la envidia de todos lo que los habían probado. Lex no se podía negar.
-Gracias Clarisse. Mmh. Desayuno con Eli - Sabía que no podía negarse. Aún así se podía considerar un cumplido que pospusiera los hot-cakes por subir a verme en pijama.
Esperé a que Lex terminara de subir las escaleras aún con la sonrisa que su voz invariablemente me causaba. Las primeras veces que había entrado a mi casa (más en lunes) había tratado de contenerla, porque no es el tipo de sonrisa que hace que te veas mejor y que la gente te sonría de vuelta, sino el tipo de sonrisa que me hace ver como idiota y hace que la gente se ría, me vea raro o piense que tengo algún extraño déficit de atención o enfermedad mental y que mi mente está en algún lugar más feliz. Sin mencionar que si trato de contenerla, parece que tengo la boca deforme o que me acabo de comer un dulce demasiado ácido que a mí ni siquiera me causaría esa reacción. Los dulces absurdamente ácidos son como mi adicción de hecho.
Lex se acercó a mí con una sonrisa parecida que seguramente era la razón por la que la mía no le causaba gracia, aunque la suya se veía bien en él. Me tomó por la cintura y yo puse mis brazos sobre sus hombros.
-No puedo creer que hayas negado los hot-cakes- dije después de un beso rápido.
-No los negué, no podría. ¿Desayunas conmigo?
-Empieza tú y bajo en diez minutos
-¿Segura? - Los ojos le brillaban. De verdad se había sacrificado al posponer los hot-cakes. Sabía que si le decía que quería que se sentara en mi cuarto a hacer nada mientras yo me daba un baño, el olor que se colaba desde la cocina lo llamaría y tendría que pegarse al piso con pegamento industrial para no acudir al llamado. No soy tan cruel así que… -Sí, no me tardo-
Sonrió y nos separamos. Lex dio los dos pasos que le faltaban para salir de mi habitación y empezó a bajar las escaleras con pinta de niño que va a ver sus regalos de navidad. -¡No te tardes!- Le respondí negando con la cabeza y me encerré en mi baño.
No sé cuánto tiempo me tardé bañándome pero estoy segura de que fueron menos de diez minutos y de que el tiempo paso a mi récord personal. Nota mental: Si se me hace tarde, me baño con hambre (y es que de verdad me moría de hambre)
Por lo general lo que haría después de bañarme, sería arreglarme, hacer algo de tarea que no hice la noche anterior, verme en el espejo y cambiarme de ropa hasta estar segura de que todo combinaba y en pocas palabras, matar el tiempo hasta que tuviera que irme a la escuela. Pero hoy, bajé casi corriendo las escaleras dejando un rastro con el agua que aún goteaba de mi cabello y entré a la cocina.
Lex estaba en el desayunador esperando a que yo bajara para que mi mamá nos sirviera el desayuno.
-Buenos días ma- Mi mamá me sonrió mientras se volvía hacia mí con dos platos de hot-cakes que parecían sacados de algún anuncio de T.V.
-Buenos días- me contestó -Le dije que empezara pero insistió en esperarte- dijo señalando a Lex con la cabeza.
-Yo le dije lo mismo- contesté mientras me sentaba junto a él y tomaba su mano. Mi mamá estaba acostumbrada a vernos juntos y no le molestaban las “demostraciones de cariño” como lo llamaba ella. Obviamente demostraciones de cariño no era lo mismo que demostraciones efusivas de cariño, cosa que había dejado en claro desde la primera vez que algún novio pisó mi casa (yo tenía como diez años y no tenía idea de qué era efusivo pero desde entonces ella puso el límite que sigue vigente… y seguirá)
Desayunamos más lento de los normal (porque a todos se nos hizo más temprano de lo normal) y nos dimos el lujo de platicar de cosas irrelevantes mientras comíamos. Mi mamá, que había desayunado con mi papá antes de que él se fuera al trabajo, esperaba pacientemente a que Lex o yo nos pasáramos el bocado de hot-cake y pudiéramos seguir hablando.
Cuando terminamos de desayunar, Lex y yo subimos a mi cuarto a que yo me arreglara y él me viera hacerlo (no logro entender por qué lo entretiene verme pelear con mi cabello).
-¿Tienes algún vestido de noche?- me preguntó mientras me secaba el cabello.
-Debo de- contesté. ¿Vestido de noche? La última vez que me puse uno fue en la boda de una amiga de mi mamá y creo que ya se divorció del tipo. ¿Para qué quería que tuviera un vestido de noche? No me iba a quedar con la duda. -¿Por qué?
-Se me ocurrió una idea el fin de semana. Megan hizo maratón- Uy... Eso podía significar dos cosas: 1)Me llevaría a algún mundo paralelo con duendes, elfos, anillos y/o varitas mágicas (aunque creo que el atuendo para eso sería una toga o algo así) o 2) Se le había ocurrido hacer algo realmente cursi. Esperaba que fuera la segunda.
-Maratón Señor de los Anillos/Harry Potter o maratón Llora a Moco Tendido-
A pesar de los nombres de los maratones, ninguno de los dos soltó una carcajada. Eran los dos maratones más comunes en la casa de fin de semana de Lex y ya tenían nombres asignados desde antes de que nos conociéramos.
El Señor de los anillos/Harry Potter se explica solo. La meta era ver todas las películas de las dos series en un fin de semana sin dormirse (se valía decir los diálogos si te los sabías). A ese maratón había ido dos veces y descubrí que a Megan, la hermana menor de Lex, no le gustaban las series por que fuera la ñoña mayor o algo así, sino que Orlando Bloom, Eliyah Wood y Daniel Radcliffe (a pesar de que estaba segura de que él es gay) son la razón detrás de la popularidad del maratón.
El maratón Llora a Moco Tendido, incluye todas esas películas cursis que a todas nos encanta ver y que invariablemente nos hacen llorar en el final. Pero cuando ves ese tipo de películas todo el fin de semana, en las últimas sólo sollozas porque te acabaste tu cuota de lágrimas a partir de la quinta.
Me gustaban los fines de semana con la familia de Lex, porque aparte de que me encantan las películas, no tenía que esperar hasta el lunes para que él regresara y nos viéramos otra vez.
-Llora a Moco Tendido- me contestó.
-¿Y cuál es la idea?- pregunté sonriendo.
-Es una sorpresa- Mmmhh. No me gustan las sorpresas... bueno, las sorpresas sí, lo que no me gusta es esperar antes de la sorpresa. Apagué la secadora y puse una cara que esperaba se acercara a la del gato con botas de Shrek -. ¿Por favor?- dije inclinando la cabeza hacia un lado y con una voz más aguda. Lex se cubrió los ojos con las manos.
-¡No! ya soy inmune a la cara- A la cara tal vez. Me acerqué y le dí un beso -¿Por favor?- Negó con la cabeza y se destapó los ojos.
-No me hagas decirte, de verdad quiero que sea sorpresa- me dijo con una cara como la que yo había hecho. Rayos, ¡yo no era inmune a LA cara!
-Mmmhh -Lo ví amenazadoramente, (aunque los dos sabíamos que la amenaza era menos real que los cerdos voladores) -bueno.-accedí y seguí arreglándome el cabello.
-Vestido de noche… Como para qué quiere un vestido de noche?!- Abigail, mi mejor amiga desde hace 16 años y poco menos de un mes (osea mi edad) y yo, disfrutábamos nuestros últimos momentos de libertad y salud mental en el pasillo antes de la divertidísima clase de matemáticas de la mañana (en caso de que no lo hayan notado lo de divertidísima era sarcasmo. Y grande). Lo primero que hice cuando Lex me dejó sola con ella para ir a clases fue contarle sobre la supuesta sorpresa.
-Si supiera qué piensa hacer ya te hubiera dicho, Abigail-
-Por Dios! Siglo XXI Alexander! Hoy en día no se va a bailes formales con tu novia.
-Nadie dijo que era un baile!
-Pero nadie dijo que no- Odiaba aceptar que tenía razón.
-Eres odiable cuando haces eso-
-Pero sigo siendo tu mejor amiga, Bessy, y sé que muy en el fondo me amas, así que- Se llevó un dedo a los labios y terminó la frase con un Shh bien largo.
-Sí Abby yo te amo en secreto pero nuestro romance no puede ser porque las dos estamos atadas a otra persona con la que en realidad no queremos estar- Dije dramáticamente abrazando a mi mejor amiga con los dos brazos y un pierna y echando la cabeza hacia atrás.
-Eh… Bess, Matt está en el edificio de enfrente- La solté y miré hacia donde se suponía que estaba Matthew, su novio del mes (que en realidad había batido record al ser el novio del mes por segunda vez consecutiva) Abby le sonrió y le mandó un beso y Matt negó con la cabeza riéndose y se lo regresó antes de entrar a su salón de clases, justo delante de una maestra que no conocía.
- Estás loca Bessy, ya es oficial,- Dijo Abby entre risas mientras entrábamos al salón -y dijiste la mentira más grande que te pudiste haber inventado-
La miré extrañada. Más grande que “Abby no está con Matthew, me dijo que iba a ver a una tía”? No lo creo. -A qué hora?-
-Alrededor de las 9 de la mañana, en el pasillo mientras me abrazabas… si es que eso era- Me quedé callada. mentira? A qué hora dije una mentira?
-No sé tú, pero yo sigo igual de perdida que ayer. Y hoy en la mañana tú estabas más perdidamente enamorada de tu príncipe que ayer y que yo juntos, y no te veías para nada atada a una persona con la que no quieres estar. Lástima Bess, tus ojos de perrito regañado cuando estás con Lex te delatan y no quiero ser plato de segunda mesa.- Se volteó haciendo volar su cabello y se fue caminando supuestamente indignada a la femme fatale. Aun así ya que me recordaba lo que había dicho en mi supuesto ataque de amor descontrolado hacia ella, sí era la mentira más grande que había dicho y habría podido decir.
Me lo dije hoy en la mañana y lo sigo pensando. Soy una chica normal y feliz, tengo mi novio perfecto (eso creo, con eso de que el amor es ciego una ya no sabe, pero ciego o no, sigue siendo amor) y vivo mi final de cuento de hadas. Y créanme que atada o no a Lex, no es alguien con quien no quiera estar.
-Señorita Gray. Tome asiento- dijo Frederic McHenry, director del departamento de Matemáticas y oficialmente el maestro con las clases más aburridas del plantel, con su voz nasal, despertándome del segundo divague masivo del día que tenía que ver con finales felices.
La clase se me hizo más eterna de lo normal (si es que hay algo más largo que eterno) y, para distraerme un poco de las x’s y y’s y signos de más y menos que tapizaban el pizarrón, no dejé de pensar en para qué querría Lex que tuviera un vestido de noche.
Estaba a punto de dormirme sobre mi brazo cuando un papel arrugado me golpeó la cabeza. Me levanté buscando al culpable y no me sorprendió ver a Abby tomando notas (cosa que solo hacía para fingir inocencia)
-Ouch!- Murmuré. Conciente de que a pesar de que Abby no podía escucharme, estaba viéndome de reojo y me iba leer los labios. Lo comprobé cuando le enseñó la lengua al cuaderno.
El papel decía:
No sé y no me importa qué cusilería se sacó de la manga tu novio, pero sé que te vas a ver bien para lo que sea que se le haya ocurrido, y no se necesita el método científico para comprobar que tú sola no vas a lograr maravillas.
Quedas en arresto desde que salgamos y no hay nada que puedas hacer al respecto. Si tienes el vestido? A qué hora va a pasar por ti? Va a pasar por ti verdad? Ooh que rente una limo!
Conociendo a mi mejor amiga, sabía que de verdad no había nada que hacer al respecto, pero también sabía que podía manejar mejor mi cabello que el suyo y viceversa así que no tenía ninguna objeción importante.
En el espacio que quedaba en blanco del papel escribí:
Pasa a las 7:00 pm a mi casa y si renta una limo lo desconozco. Quiero creer que sí tengo vestido y que me va a cerrar.
Más te vale que tú si logres maravillas!
Arrugué el papel de nuevo y se lo lancé asegurándome de que cayera sobre su cabeza. La ví leerlo e hizo uso del don que, estoy segura, he visto en muchísimos pares de mejores amigas: Hizo un gesto que me dijo en dos segundos lo que le hubiera tomado al menos 10 y uno de los famosos “cállese” nasales de McHenry en decir. Dijo algo así como “De quién crees que estás hablando?”
Le respondí en el mismo idioma, esperando que entendiera un “Necesitas que te bajen el autoestima” y comencé a copiar en los últimos 5 minutos de clase lo que debí de haber copiado en 1 hora.
Si algo había aprendido de McHenry es que en su clase, el número de minutos que te tardas en copiar un tema “x” es inversamente proporcional a la cantidad de información de dicho tema que realmente se te pega. (Teoría redactada por Jason Crow, único ñoño sociable y popular en la faz de la tierra.) En otras palabras, copia en los últimos cinco minutos y obtén una calificación más alta.
El resto de las clases pasaron bastante rápido y a las 3 de la tarde que volvimos a ser libres, Abby me secuestró en su Beatle amarillo como había prometido. Con algo de trabajo logré que me dejara encontrar a Lex para decirle que ella me llevaba a mi casa y despedirme de él (más bien fue un te veo en unas 5 horas, te voy a extrañar, te amo, cursi, cursi, empalagoso... Pero es casi lo mismo).
-Porqué no pueden despedirse como personas normales? No quiero imaginarme lo que se dirían si se dejaran de ver un mes- dijo Abby con un tono de repulsión.
-No, no quieres. Pero estoy en mi derecho, estoy perdidamente enamorada de mi príncipe no? Más que ayer. Hago ojos de perro regañado cuando estoy con él, por eso lo nuestro no puede ser, Abby- Contesté, restregándole lo que me había dicho en la mañana.
-Todo lo que diga podrá y será usado en mi contra?
-Exacto así que- Me llevé un dedo a los labios e hice un Shh bien largo. Tengo que mencionar que es lo que ella hace siempre?
-Cierra tu pequeña boca Elizabeth, por lo menos hasta que pueda contestarte sin tirar postes y arruinar el coche-
Cierto, me llamo Elizabeth, y a mis papás no se les pudo haber ocurrido un nombre con más diminutivos. He pasado por Lizzy, Eli, Bess, Bessy, Betty, Beth, Liza, Eliza, y todos sus derivados. Puedo seguir, en serio tengo más.
Después de unos 5 minutos de silencio tras haber cerrado mi boca con un candado invisible y tirado la llave por la ventana, llegamos a mi casa. Abby, como de costumbre, dejó su beatle en el espacio que era para el coche de mi papá a partir de las 8 de la noche y entramos a mi casa.
-Abigail! Cuanto tiempo tiene que no te veo pequeña saltamontes? Desde que Liza está con Alex te trae menos seguido a la casa.- Dijo mi mamá abrazándola y acomodándole un mechón de cabello rubio que el viento se las había ingeniado para desarreglar a pesar de que Abby traía una de sus millones de diademas que combinaban con sus millones de atuendos y accesorios varios.
-Hola Clarisse. Me cambian, qué le vamos a hacer. - Contestó Abby. Yo solo puse los ojos en blanco.
-Muero de hambre ma, hay algo?- Pregunté
-Hot-dogs. Quieren comer?- Se nota que a mi mamá se le da más lo simple?
-Yo sí Clarisse. Por favor. - dijo Abby
Asentí y le quité la mochila del hombro a Abby, que la había estado cargando desde que llegamos, y la dejé junto con la mía en un sillón.
-Ya está todo listo en la cocina.- Abby se marchó como si mi mamá hubiera ordenado que fuéramos a la cocina en vez de avisarnos que ya podíamos comer. Ya había comenzado a caminar tras ella cuando la voz de mi mamá me cortó la inspiración -Liz, llamó tu papá y dijo que otra vez va a llegar tarde. Hoy no siguen la fiesta en casa de Abby a menos de que alguien te regrese.- La fiesta? Está bien que juntas seamos más escandalosas que una jaula de loros, pero eso no era una fiesta. Se notaba que mi mamá nunca había ido a una fiesta real con ella.
-Voy a salir con Lex en la noche y él me tele transporta de ida y regreso. Hoy no seguimos la fiesta.
-Qué van a hacer ahora?- preguntó mi mamá dejando claro con su voz que no era la primera vez que me hacía esa pregunta… ni la segunda, ni la tercera…
-Es un misteeerioooo- dijo Abby desde la cocina
-No me ha querido decir. Me dijo que me pusiera un vestido de noche- Dije encogiéndome de hombros.
-Con que no vayan a tomar café todo está bien. Si no encuentran otro lugar a donde ir entre semana se van a hacer los dos adictos
-Ir a un café no es lo mismo que tomar café mamá. Por algo alguien inventó los smoothies y la soda italiana
-Bueno. Sólo te lo digo.
Asentí y entré a la cocina, donde Abby estaba devorando su primer hot-dog con solo mayonesa (no le gusta el jitomate en ninguna de sus formas y la mostaza es muy amarga para su estricto paladar. Todos los días doy gracias por que le guste el pan y el helado de cookies & cream)
Comimos sin prisa alguna tratando de recordar cómo era el vestido que creía tener y divagando sobre las opciones que teníamos en caso de que no me cerrara (correr en círculos gritando como desesperadas fue la primera en ser descartada) y cuando terminamos subimos a mi cuarto a salir del dilema.
Gracias a la fuerza superior que sea que exista o que se les antoje pensar, el vestido cerró sin dar mucha batalla y se vio mejor que la última vez que lo usé.
Era un vestido rojo, pero no de cualquier rojo, era mi tono favorito de rojo, ese rojo que realmente llama la atención y se ve en vestidos y labiales de femme fatale de película. MI rojo. Tenía tirantes delgados y un escote y un largo que cabían dentro de la categoría sexy pero aceptable en la clasificación que Abby había hecho en caso de fiestas formales donde la más baja categoría era “vendo rompope en el convento” y la más alta era “Macey Jones es mi modelo a seguir” (Se cuenta que Macey pasó por las manos de tres cuartas partes de los chicos de la escuela menos de 3 meses después de haber entrado. Algunos dicen que fueron 2. Ahora imaginen el tipo de vestido que se pondría una persona con esa reputación.)
En la parte baja, el vestido estaba hecho de una tela ligera que, a pesar de ser una pieza, daba la ilusión de estar formado por muchas mascadas y se elevaba cuando caminaba o giraba (parecía niña de 4 años girando a la mitad de mi cuarto viendo cómo volaba el vestido).
Ese era mi vestido, sin mencionar que había que aceptar que de algún lado me sacaba curvas que estaba segura que no tenía esa mañana.
-Ya te lo quitas para empezar a arreglarte?- Preguntó Abby. Estaba sentada con las piernas cruzadas en mi cama viéndome admirar el vestido.
-Ya, perdón. No recordaba que estuviera tan bonito- Dije empezando a tratar de bajar el cierre.
-Lo noté- Dijo Abby ayudándome a desvestirme, seguramente porque me veía ridícula correteando el cierre.
Me puse la ropa que traía antes de probarme el vestido y me senté frente a mi tocador poniendo mi cabello y mi estuche de maquillaje a la disposición de mi mejor amiga. No sé si lo sepan pero por lo general cuando una chica deja que la peines y/o maquilles para una ocasión importante es porque de verdad te tiene confianza. A pesar de que a veces me hacía la vida imposible, confiaba ciegamente en Abby, no se puede esperar otra cosa de dos mejores amigas que lo son desde que nacieron (en realidad fue en una estancia infantil, unos dos años después, pero nos gusta creer que desde que nacimos estábamos destinadas a ser mejores amigas).
Aproximadamente dos horas y media después y media antes de que Lex llegara, estaba maquillada, peinada, vestida y de regreso en el espejo de cuerpo completo debatiendo conmigo misma sobre qué debía admirar primero: mi cabello o el vestido (otra vez). Al parecer Abby no se había quedado muy lejos de la verdad al decir que iba a lograr maravillas. Mi cabello, originalmente más ondulado que lacio pero menos ondulado para ser llamado así, estaba ligera y artificialmente rizado y sujeto con dos mechones enrollados que se unían en un broche plateado que Abby encontró en uno de los cajones de mi tocador. De alguna manera había logrado que el fleco que no recordaba que tenía, se viera bien sobre el lado izquierdo de mi cara pero sin cubrir las tenues sombras no cafés, pero tampoco totalmente rojas, que había logrado con mi escaso repertorio de colores de maquillaje. La forma de mis ojos estaba resaltada con delineador en una forma que tenía que aprender; había comprobado que la mascara supuestamente maravillosa que Abby siempre traía en su bolso, realmente lo era, y mis ojeras, producto de hablar por teléfono con Lex hasta tarde y subestimar por 16 años el poder de las 8 horas de sueño, habían desaparecido casi por completo.
No es por ser vanidosa ni por halagar a Abby, pero en general esa noche me veía bastante bien... muy bien, de hecho.
-¿Cuánto me saqué?- me preguntó Abby después de dejarme ver mi reflejo en silencio por unos momentos
-¿Del uno al diez? - asintió - un 13
-Esperaba un 15 pero está bastante bien- se levantó de mi cama desde donde me estaba observando y me abrazó, esta vez como dos mejores amigas normales y solo con los brazos. -Me tienes que contar qué se le ocurrió a tu novio y cómo le sale.
-Si no lo hiciera preocúpate porque me abdujo algo.- dije y la apreté más fuerte -Gracias Abigail, por eso te quiero, tonta.
-Y para eso estoy Bessy.
Nos separamos y Abby me vio de pies a cabeza para comprobar que todo estuviera como debía
-Bueno. Te dejo, o voy a llegar tarde con Matt. No creías que iba a dejar de salir con él por ser tu salón de belleza o sí?- dijo
-Supongo que no. Suerte- Contesté. El día que no salga con Matt por lo menos una hora me preocuparé por su salud mental.
-¿Suerte? En qué momento necesito suerte para salir con mi novio?
-En el momento en el que llevas dos meses con él cuando debería de haber durado uno o menos. En cualquier momento puedes necesitar mi suerte sabes?
-Pues sabes cuando más necesitas suerte para salir con tu novio?- Oh no, sabía hacia dónde iba -Cuando te pide que te pongas un vestido de noche y no te dice qué van a hacer- me dijo, casi en un susurro.
-No dijiste que ya te ibas?- pregunté para cambiar el tema
-Nos vemos Bessy. Suerte- dijo, haciendo énfasis en la palabra “suerte”. Tomó su bolso y tras despedirse de mi mamá y tomar su mochila de la sala, la acompañé hasta la puerta de entrada de mi casa y esperé ahí a que el beatle amarillo se perdiera de vista.
Te gusto?? siii??? SIII??? yo se que siii (: entonces te interesa esto... Update... Salven a mi Blog!!!
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