Despertar a la Realidad de los Otros
Lo que me despertó no fueron los “beep” repetitivos del despertador en grupitos de cinco, sino mi intento fallido de apagarlo que resultó en un golpe a mi buró con toda la palma de la mano. Di un respingo y abrí los ojos bien grandes cuando el golpe seco me sacó del coma nocturno en el que entraba todas las noches.Me reí de mi misma, vi la hora y comprobé que aún podía dormir unos 15 minutos si me apuraba al máximo en arreglarme para la escuela y no hacía nada más que lo necesario, así que me tapé con las cobijas hasta donde llegaron, me hice bolita en mi cama y cerré los ojos, programándome para no quedarme dormida más tiempo del que ya había planeado.
Estaba empezando a entrar en esa etapa pre-sueño cuando empiezas a pensar cosas sin sentido o a tararear mentalmente alguna canción que necesitas escuchar al día siguiente, cuando realmente razoné dónde estaba.
Abrí los ojos aún más rápido que la vez anterior, y comprobé que estaba en mi habitación, con mis muebles, en mi cama cómoda y sin rastro de agujas o collarines. Me pasó por la cabeza que todo había sido un sueño, pero todo, (y no me refería solo al golpe), había dolido demasiado como para haber sido irreal. Me toqué la cabeza para ver si el bulto que me había quedado por la caída seguía ahí, y noté que mi cabeza era de una forma normal y no me dolía al tocar el lugar donde debería estar el golpe.
Me senté en mi cama y miré a mi alrededor, sin creer completamente que estuviera de regreso en mi cuarto. Las cartas, dibujos, etc. de Lex, que debían estar en la pared, seguían desaparecidas al igual que el globo de mi puerta, pero sobre mi tocador había algo que no recordaba tener.
Me levanté para ver más de cerca la vela a medio quemar que estaba sobre un pedazo de papel con una línea y un nombre escritos:
No fue un sueño… Trata de olvidar
Lex.
Aparté la nota después de leerla y tomé la veladora entre mis manos. El pabilo estaba quemado y la vela tenía un hueco en el centro, donde la flama había derretido la cera. Comprendí el significado de la vela de inmediato, pues estaba segura de que se trataba de una de los cientos de velas que habían estado en el bosque la última noche que vi a Lex sin preocuparme por si en realidad existía o no, y decidí que si cupiera en la cajita de notas la metería ahí y la guardaría por los siglos de los siglos.
Examiné la vela por todos lados, le quité varios pedacitos de pasto que se habían quedado pegados a la base y la dejé de vuelta en el tocador. Volví a tomar la nota y la guardé en mi caja de los recuerdos, batallando un poco para que cerrara con el desorden que aún era y otro poco para que regresara a su lugar en el fondo de mi closet, que por cierto, también era un desorden. Pensé que aunque la nota no era la gran cosa, si lo que decía era cierto, la nota y mis memorias eran lo único que me quedaba de Lex.
Cerré el closet con un suspiro, solo para recordar que mi ropa estaba dentro y seguramente me había visto ridícula cerrando el closet dramáticamente para abrirlo de nuevo 3 segundos después.
Hice mi ritual matutino que básicamente era bañarme, domar mi cabello con todo y silla y látigo, vestirme, disimular mi cara de zombie con un poco de maquillaje y desayunar, a una velocidad normal y sin mucho en la cabeza; incluso mi mamá me preguntó la hora a la que me había dormido el día anterior, porque según ella, me veía más cansada de lo normal y, a pesar de que le dije que estaba bien, el “eh?” largo que solté cuando no entendí lo que me había preguntado, no fue de mucha ayuda para mi credibilidad.
Terminé de desayunar e hice la parte más corta del ritual matutino, que involucraba lavarme los dientes, una última mirada en el espejo, ponerme alguna sudadera, tomar mis cosas y meterme a mi coche.
Creo que mi consciente regresó un momento en el instante en el que iba a encender el coche, pero lo único que logró con su regreso fue hacer que me recordara a mi misma que los rituales matutinos iban a ser así de ese día en adelante: sin sonrisa de retrasada, despertador personal con sonido de uno largo y dos cortos o conversaciones poco importantes frente al tocador, y en general, sin Lex.
Con un suspiro, de los que estaba empezando a abusar, obligué a mi consciente a recluirse de nuevo y encendí el coche para irme a la escuela.
En momentos así realmente extrañaba vivir a dos cuadras de la escuela, como era en la secundaria; en ese entonces no tenía que tener la vista fija en un camino por veinte minutos, podía caminar tranquilamente, o hablar con algún amigo que me encontrara camino a la escuela o ir viendo cualquier cosa que me pasara por enfrente, pero sobre todo, no tenía el tiempo ni la concentración necesaria para pensar en cosas importantes, ni tenía que reprimir esos pensamientos cuando los sentía cerca.
Por obra de algún milagro, logré llegar a la escuela aún cuerda, tomé mis cosas, llegué al salón, y tras elegir un lugar cerca del de Abby y un tanto lejos del pizarrón, me acerqué a ella y a Derek, que estaba de visita esa mañana.
-Wow Bessy, tienes cara de que algo te atropelló- dijo Derek ladeando la cabeza y viéndome fijamente, después de que lo saludé a él y a Abby.
-No dormí- contesté, dándome cuenta de que en la mañana me había arreglado casi inconscientemente y no recordaba mi aspecto, pero segura de que mi voz lo había representado bastante bien.
-Se te nota- dijo Abby -Traes ojos como de sapo Bess- añadió viéndome fijamente; yo sabía que traer ojos de sapo era, en nuestro idioma personalizado, tener signos visibles de llanto, así que solo negué con la cabeza para darle a entender que estaba bien, consciente de que era una mentira y que había pasado por lo menos una hora de mi estancia en el hospital de la noche anterior llorando en silencio, después de que Lex se despidió de mi. A diferencia de otras veces que le negaba a Abby haber llorado para decirle la verdad después, esta vez estaba segura de que no lo haría si no quería terminar como el día anterior, osea, siendo supuestamente esquizofrénica y con otros males más reales que ese.
Derek sacó su celular de la bolsa del pantalón solo lo suficiente para ver la hora, e informó que si quería llegar a su primera clase tenía que salir corriendo.
-Las veo en la tarde- dijo, se levantó del escritorio en el que estaba sentado y salió caminando rápido del salón. Justo después de que él salió, entró por la puerta Melanie Ackerman, la profesora de Historia, dando la impresión de que tenía tanta urgencia por empezar la clase, que habría empezado a hablar desde tres pasos antes de cruzar la puerta si no fuera porque de ley la cerraba antes de empezar a hablar (era una especie de obsesión tener la puerta cerrada).
Como ya saben, mi mente nunca iba a clase de Historia y ese día no fue la excepción; solo que esta vez no entró a Mate, ni a Lengua, ni a Biología…
Podrán tener la idea de que cuando alguien tiene que separarse de la persona que ama, por lo general hace dramas y se aísla del mundo exterior, créanme que yo también la tenía, y en un principio iba dispuesta a que mi día fuera así; sin embargo, me encontré a mi misma teniendo un día normal de tonterías con Abby y solo me quedaba como perdida cuando estaba sola o sin poder hablar con ella (léase que durante clases).
Aunque se puede decir que perdí un día entero de clases productivas, porque ni siquiera me digné a copiar a Mc Henry al final de la clase, puedo decir que estuve tranquila y cuerda, y a pesar de que algunas cosas que la gente hacía o decía me recordaban a algún momento con Lex, el alto nivel de requerimiento de atención por parte de Abby evitó que mi mente divagara demasiado con el pasado. Así que a las tres de la tarde estaba parada en el estacionamiento con Abby y Derek, con la mejor cara que podía tener y decidiendo qué hacer en la tarde sin tarea (según Abby).
Después de una discusión entre los tres sobe sobre si debíamos ir al cine (yo), de compras (Abby) o la casa de alguien a ver películas, comer palomitas y pizza y atascarnos de refresco (Derek), acabamos en un centro comercial no muy lejano, tomando cantidades moderadas de refresco y viendo una película bastante mala que yo escogí porque los otros dos no se decidían y yo ya iba a la mitad de mis palomitas.
Nada fuera de lo normal pasó durante las dos horas que estuvimos en el cine, si tomas en cuenta que normal para Abby, Derek y yo es lanzarnos una que otra palomita y decir tonterías hasta no poder más hablando más fuerte de lo que le tolerarías a otros en un cine. La película se trató de un monstruo que atacaba una ciudad sin razón alguna, por lo que no me dio motivos para pensar demasiado en Lex, así que se puede decir que pasé una tarde promedio con mis amigos.
-Van a hacer algo saliendo de aquí?- preguntó Abby quedándose parada en medio del cine y sin intenciones visibles de moverse de ahí. Derek y yo nos quedamos viendo al otro tratando de descifrar porqué Abby solo nos había preguntado nuestro plan sin incluirse a ella –Quedé de verme con Matt en 10 minutos aquí- aclaró. Yo puse los ojos en blanco e hice ademán de darle un golpe en la cabeza.
-Y cómo sugieres que regrese a mi casa si mi coche sigue en la escuela y tú nos trajiste en el tuyo?- pregunté algo enojada con mi mejor amiga por no decirnos lo que planeaba hacer y abandonarnos en una plaza comercial mientras ella pasaba tiempo con su novio. Yo nunca le hice eso saliendo con Lex y de todos modos si lo hubiera hecho, ella no lo recordaría (suspiro mental).
-Te llevo por tu coche Bess- dijo Derek junto a mí, rompiendo con mi escena de berrinche. Lo miré con una ceja levantada y él asintió. –Tu coche está en la escuela, no?. Estamos a unas cinco calles.
-Lo ves? Ya no hagas dramas- dijo Abby poniendo los ojos en blanco. -Ahí está Matt. Los dejo chicos, se van por la sombrita.- dijo, como si no pudiera esperar a terminar de despedirse de nosotros y alejándose cuando terminó de hablar.
Seguí a Abby con la mirada hasta que encontré a Matt entre la gente. Se saludaron con una sonrisa en los labios y un beso muy estilo Abby (que no voy a describir), Matt tomó a Abby por la cintura y se alejaron hasta perderse entre la gente. Esos dos tórtolos estaban realmente enamorados; a su manera, pero se querían de verdad. Me daba gusto por mi mejor amiga, porque desde el jardín de niños que un novio no le duraba tanto tiempo, y sobre todo porque nunca la había visto así por nadie, y con así me refiero a realmente perdida. Extrañaba el hecho de que las dos nos sintiéramos así por la otra, porque a pesar de que yo me había visto un par de veces en relaciones más serias que los “one night stands” estilo secundaria de Abby, ninguna de las dos había estado en algo realmente serio antes de Matt y Lex… Lex (otro suspiro mental).
-Bessy?- Di un brinquito cuando Derek me sacó de mis ideas.
-Cuánto tiempo me fui?- dije sin siquiera pensarlo.
-Ya vámonos- dijo Derek riéndose de mí y sin contestar mi pregunta.
Caminamos hasta salir de la plaza comercial y salimos a la calle. Estaba haciendo algo de frio y yo había dejado mi sudadera en la cajuela de mi coche, así que cuando Derek se dio cuenta de que estaba temblando se quitó la suya, y a pesar de mi resistencia con el mal argumento de que no quería que él se enfermara, logró hacer que me la pusiera después de no mucho tiempo.
La sudadera no combinaba con lo que traía y la podría haber usado de camisón para dormir, sin embargo siempre he dicho que algo tienen las sudaderas de hombre que hace que sean más calientitas y cómodas que las de mujer, así que realmente no me podía quejar.
La sudadera de Derek olía a él, a la loción o lo que fuera que usaba y a palomitas de maíz del cine, y el viento llevaba oleadas de ese olor hasta mí frecuentemente. Aunque no me desagradaba, sabía que el olor a Derek se acabaría impregnando en mi ropa y que mis papás iban a preguntar, y aunque muy seguramente sería en tono de broma, tenía que darles una explicación coherente y lo suficientemente inteligente para que no siguieran preguntando. Traté sin éxito de ocultarle a mi yo consciente que eso había terminado con Lex, después de todo mis papás no necesitaban escuchar la misma explicación con el mismo nombre cada que llegaba oliendo a niño a mi casa; es más, creo que habían llegado a reconocer a Lex en mi ropa.
-Me queda enorme- dije haciendo que mi voz pareciera más un pujido en un último intento para que me quitara su sudadera.
-Y? no vas a tener frio-
-Pero tú sí- dije. Derek solo se rio y siguió caminando. La verdad era que no se veía que la temperatura le afectara en lo más mínimo.
Seguimos caminando y no hablamos por las siguientes tres calles; yo me distraía con lo primero que me pasaba enfrente y jugaba con las mangas de la sudadera de Derek en las que muy seguramente cabría una pierna mía, y él simplemente caminaba alternando la mirada entre el piso y yo.
-Bess?- murmuró después de un largo rato de silencio para tratarse de dos personas que por lo general están diciendo alguna tontería y que sin embargo no me había parecido incómodo. Lo miré e hice un ademán con la cabeza para darle a entender que lo estaba escuchando –Estás bien?
La pregunta me sorprendió, más que nada porque estaba segura de que no estaba dando signos visibles de que el día de ayer hubiera sido como estaba en mi memoria. Asentí con la cabeza para evitar la posibilidad de que el “si” no fuera convincente.
-Por qué?- tengo que admitir que me mataba la curiosidad de saber qué estaba haciendo mal.
Derek se encogió de hombros-Estás muy callada- dijo.
Claro, eso tenía que ser. –Tengo sueño. Estoy bien- mentí. Evidentemente era casi imposible que estuviera bien. Estaba tranquila, pero no estaba bien y ni Derek ni Abby ni nadie podría saberlo.
-Estás segura?- preguntó Derek.
-Súper segura- dije sonriendo y segura de que había sonado convincente. Derek asintió sin tragarse mi mentira del todo y me sonrió de vuelta.
Yeei!! Hoy hace 16 (eww 16) años nacía yoo Ü y en unas horas segurament estare en algun lugar haciendo idioteces con alguien importante (: hahaha. Felicidades yo!! ya soy mas vieja ¬.¬ y le di otra vuelta al sol xD
Capítulo ekis pero importante (: hahaha si te gustó (y tmbn si no) sigue leyendo y comenta!!! si AUUN no sabes x q deberias hacerlo chek esto... Update... Salven a mi Blawg!!
Los kieroo!!! Ü

2 comentarios:
hahaha definicion de alguien importante: coff coff alerta novio! XD y no eres mas vieja...solamente estas un año mas cerca de la muerte ^^' xD hahaha ok eso de las felicitaciones no se me da x3 hahaha ntc ;D
Publicar un comentario