Lee desde la primera entrada aunque te de flojera xD ...Digo... es una sugerencia (:


jueves, 6 de mayo de 2010

Capítulo 4

Oh sí... Por fin en esta part... y oficialmente fuera de clases xD
Lee y Comenta!!! Xfa!


Prometí que no te olvidaría, pero al parecer soy la única loca


-Bess podrías dejar de jalarme el brazo? Ya me duele. -dijo Abby en tono de queja.


-Te voy a dejar de jalar cuando lleguemos a mi coche o cuando admitas que ya te pasaste con la broma. -íbamos caminando hacia el estacionamiento. Se me había ocurrido un plan infalible para hacer que Abby dejara de negar la existencia de Lex e iría con las únicas personas que no podrían negarlo.


Aventé a mi mejor amiga a mi coche y salimos de la escuela, manejé unos 15 minutos a la mayor velocidad que pude sin dejar a un lado el sentido común y la existencia de los policías de tránsito y llegamos a un vecindario lleno de casas grandes y lujosas y de autos con la misma descripción fuera de las mismas.


Estacioné mi Beatle frente a una e hice que Abby se bajara.


-Recuérdame, dónde estamos y qué hacemos aquí en nuestra hora libre?


No contesté, solo me dirigí como tren hacia la puerta y toqué el timbre. Abby se resignó a que no le iba a decir dónde estábamos y se quedó junto a mí con los brazos cruzados. Después de unos momentos se escucharon pasos y se abrió la puerta.


-Megan! -era la hermana menor de Lex -Está tu hermano?- me miró con la mirada que demasiadas personas habían usado contra mí en un solo día, esa que te hace sentir bicho raro.


-Hermano?


-Sí, Alex- ella también le decía Alex y ya había tenido suficiente de Lex Luthor por un día para decirle así frente a ella.


No había terminado de verme raro cuando Rebecca se acercó a la puerta.


-Qué deseas?- Nunca era tan formal conmigo, por lo general era como otra amiga de la escuela.


-Eh… buscaba a Lex- dije, algo confundida.


-Te dieron la dirección equivocada chica- dijo ansiosa por cerrar la puerta.


-Estoy segura de que es aquí- dije, sin otra cosa en la cabeza. Algo definitivamente no estaba bien.


-No vive ningún Lex con nosotras- dijo, Abby solo me miró fijamente y me quedé sin saber qué hacer por un momento.


-Gracias- murmuré y Rebecca cerró la puerta.


Sin hablar regresé a mi coche, Abby caminó detrás de mí y se sentó en el asiento del copiloto.


-Ahora me crees Bessy? -dijo Abby más seria de lo normal. -No sé quién sea Lex pero no creo que siquiera exista como tú lo describes- Yo no separé la vista del volante. Si en verdad era una broma, estaba demasiado bien planeada y demasiado pesada para mi gusto y no iba a dejar que lograran lo que quisieran lograr aceptando que Lex no existía, ni siquiera era posible que de la noche a la mañana (literalmente) se hubiera desaparecido de la faz de la tierra como si nunca hubiera existido para los demás.


-Te lo voy a comprobar- dije y arranqué el coche. No me importaba la hora que era ni el tiempo que faltaba para entrar a la siguiente clase, de todos modos era Historia y mi mente jamás hacía acto de presencia. Así que aceleré y me dirigí hacia mi casa.


Abby iba sentada junto a mí en silencio, se veía desesperada y me temía que era por mi culpa. De vez en cuando negaba con la cabeza, suspiraba o golpeaba con las uñas en la puerta, y yo trataba de no distraerme del camino ni pensar en el lío que se había hecho en mi mente, de todos modos en cuanto llegara a mi cuarto y abriera mi closet tendría la evidencia que necesitaba para que todo regresara a su equilibrio natural. En todo el viaje, Abby no preguntó a dónde la llevaba porque estaba más que familiarizada con el camino a mi casa; llegamos, dejé mi Beatle en su lugar y arrastré a Abby hasta mi cuarto sin siquiera molestarme en ver si mi mamá estaba en la casa.


-Ayer existía y tú lo sabes y es imposible que se haya esfumado de la nada y que solo yo me acuerde de él- dije mientras abría mi closet con más fuerza de la necesaria y sacaba una pequeña caja de madera que guardaba en un rincón. Me senté junto a Abby en mi cama y la abrí.


Estaba repleta de fotografías, cartas, dibujos, notas y objetos varios que habían sido importantes para mí de algún modo y que me había molestado en guardar por varios años. Quité el montón de tarjetas de que siempre ponía hasta arriba para que lo demás no se saliera de la caja al cerrarla y no me gustó para nada lo que encontré debajo.


En vez de la foto de Lex y de mí que siempre estaba en ese lugar, había una foto de mí con Abby, el fondo era el de un pequeño jardín en algún lugar de la escuela, el mismo de la foto que debería estar en ese lugar, e incluso estaba tomada desde el mismo ángulo; se veía un pedazo de mi brazo del lado izquierdo y en lugar de la sonrisa que tenía cuando Lex estaba en la foto, estaba haciendo un bizco y sacando la lengua. Junto a mí, donde debería haber estado Lex, estaba Abby con el cabello cubriéndole la parte superior de la cara, de modo que solo se podía ver una silueta de color verde grisáceo donde deberían estar sus ojos y su sonrisa gigante.


Abby no pudo evitar soltar una risa cuando vio que la tenía en la mano.


-Esa me encanta, en serio estamos mal, Bess- dijo.


Dejé la foto a un lado tras examinarla con cuidado por ambos lados y empecé a sacar las demás cosas que estaban dentro.


Vacié completamente la caja y revisé todo unas tres veces antes de aceptar que todos los dibujos, cartas, fotos, notas, etc, que me había dado Lex o que tenían que ver con él habían desaparecido.


¡Donde estaban todas mis cosas! En ese momento me sentía realmente al borde de un colapso nervioso, más que nada porque nadie sabía de la existencia de esa caja más que yo.


-Estás bien?- preguntó Abby cuando me quedé viendo con los ojos bien abiertos al montón de papelitos y objetos varios que estaban regados en mi cama y mi respiración se empezó a entre cortar.


-No, tiene que haber algo- Me levanté de mi cama y al quitar mi peso tan rápido, varios papelitos saltaron y otros cuantos se cayeron al piso. Abby se levantó detrás de mí con más cuidado y me siguió.


Crucé mi cuarto en una fracción de segundo y tomé mi cámara de un cajón de mi escritorio. Si ahí no había nada que comprobara la existencia de Lex iba a entrar en crisis, sí más crisis.


La encendí y con algo de temor presioné el botón que mostraba las fotos almacenadas en la memoria. Las primeras que aparecieron estaban tal como lo esperaba: yo sentada en mi cama sonriéndole a la cámara y un pedazo de mi brazo en alguna esquina de la foto, después salieron varias que habíamos tomado Abby y yo en la clase de Historia hacía una semana más o menos y al llegar a la última de ese grupo, detuve mi dedo apenas tocando el botón que me haría pasar a la siguiente.


-Tiene que estar ahí- pensé, consciente que las que seguían eran de Lex y de mí en el jardín de su casa de fin de semana. Presioné el botón, y estuve nada de lanzar la cámara contra el piso lo más fuerte que pudiera al descubrir que esas fotos se habían ido y en su lugar habían aparecido otras cuantas que no recordaba haber sacado con Abby y con Derek, el amigo de Lex.


Seguí pasando todas las fotos de mi cámara en busca de alguna en la que Lex estuviera al menos en el fondo, y conforme iba comprobando que en ninguna estaba él, el nudo en mi garganta se hacía más grande y hacía que me fuera un poco más difícil respirar (sonará dramático pero en verdad así me sentía).


Abby estaba parada detrás de mi viendo cómo pasaba una y otra vez las fotos lo más rápido que podía y ya no se veía para nada sacada de quicio o desesperada, como estaba en mi coche, ahora se veía realmente preocupada por lo que me estaba pasando.


Después de la tercera vuelta a las fotos, comprendí que no tenía sentido seguir buscando ahí y aventé la cámara contra la cama con algo de enojo pero asegurándome de que no acabara en el piso y en más de una pieza. Me senté sobre mi cama tratando con todas mis fuerzas que mi predicción de entrada en crisis no se hiciera realidad en ese momento, y antes de que me diera cuenta o pudiera hacer algo al respecto, había lágrimas en mis mejillas y Abby estaba junto a mí con cara de asustada, preguntándome si estaba bien.


-Mi novio desapareció de la faz de la tierra y todos niegan que haya existido, tú estarías bien si te pasara lo mismo?- pensé pero me controlé y sólo negué con la cabeza y puse mi cara entre las manos.


-Bess, qué tienes?- murmuró Abby abrazándome y acariciándome el cabello


-Lex- contesté.


Abby suspiró.


-No sé quién es Lex, y no sé qué quieres lograr diciendo que existe y que es tu novio- dijo.


-No quiero lograr nada Abby, te estoy diciendo la verdad. No sé por qué no te acuerdas de él.


-Porque estoy segura de que nunca lo conocí si es que existe.


-Lo conociste y se llevaban bien. Le ayudaste a planear la cita de anoche y me ayudaste a mí a arreglarme. No rentó la limo, por cierto.- dije entre sollozos y con algo de desesperación porque o seguía fingiendo después de verme así o de verdad no tenía ni la menor idea de quién era Lex, y ninguna de las opciones me agradaba.


Abby suspiró de nuevo y me dio tiempo para calmarme un poco. Cuando era obvio de que iba a poder hablar sin que lo sollozos me interrumpieran me soltó del abrazo.


-Bien, cuéntame de él y a ver si así me acuerdo, además te dije que te iba a aceptar los detalles de ayer.- dijo, yo asentí y suspiré una última vez para controlar completamente mi respiración. (Sucede que cuando lloro parece que mi respiración también entra en crisis y no la puedo calmar).


-Llevaba… llevo ocho meses saliendo con él, lo conocí en la escuela en la fila de la cafetería porque tiré todo el cambio que llevaba en la mano y tú estabas demasiado ocupada riéndote de mí como para ayudarme a recogerlo. Además Emily acababa de aprender a poner uñas de acrílico y yo acababa de ser su víctima, entonces no podía agarrar las monedas, y yo también estaba en un ataque de risa. Lex fue el único que no nos vio raro y me ayudó a recogerlo todo. -dije, regresando poco a poco a mi voz normal.


-Suena a nosotras- dijo Abby, a punto de reírse por mi historia.


-Después de eso nos empezamos a saludar en los pasillos y tu empezaste a salir con Evan y Evan era su mejor amigo, entonces nos hicimos amigos y después de un tiempo lo convenciste de que tuviera algo conmigo y lo demás es historia.


-Si salí con Evan, pero Derek ha sido su mejor amigo desde siempre. Y cómo que lo demás es historia? Detalles sucios, Elizabeth!


Sonreí y negué con la cabeza por lo fácil que era para Abby quitarle seriedad a las cosas, y como sabía que con detalles sucios no se refería precisamente a ese tipo de detalles, comencé a contarle detalles de citas que había tenido con Lex o tonterías que habíamos hecho y que ella ya debería de saber. Abby me escuchó hablar como por media hora (dos según mi reloj despertador) y de algún modo el saber que mi mejor amiga sabía lo que había pasado en los últimos ocho meses de mi vida, y que de algún modo se había perdido, me hizo sentir mejor.


Terminé contándole la cena en el bosque de la noche anterior con todo detalle; desde cómo Lex me había pedido usar un vestido de noche y ella había sido mi guía en el proceso de verme bien, hasta los múltiples discursos inspiradores de Lex, su efecto en mi estado de ánimo y la llamada desesperada de media noche.


-Suena demasiado lógico como para que lo hayas inventado todo, Bess- dijo Abby cuando terminé de hablar.


-Lo sé- murmuré con la mirada hacia abajo e hice una pausa -Por eso me niego rotundamente a creer que Lex no existe ni existió- miré a Abby, estaba sentada frente a mí con las piernas cruzadas sobre mi cama (ella y Lex eran los únicos que tenían permiso para subir los pies con zapatos). En sus ojos, de un verde grisáceo y de forma un tanto alargada, podía ver que realmente estaba preocupada por mí y por lo que decía que había pasado con mi vida. Aún así, podía ver que también estaba buscando algo que le ayudara a saber que en poco tiempo sonreiría y le diría que todo era una broma y lo había inventado, y buscando en mi mente descubrí que yo quería exactamente lo mismo, o en su defecto, olvidar a Lex tan completamente como ella.


-Me deprime saber que eras feliz y todo se esfumo de la nada- dijo, con un toque de algo parecido a la ironía. Reprimí un intento de risa y asentí. -Pero es imposible Bess, si de verdad existió debe de haber algo que lo compruebe, por lo menos una pista pequeñita-


-Si tienes la más mínima idea de qué puede ser te lo voy a agradecer infinitamente.- dije, y cada palabra no podía haber sido más cierta en ese instante.


-Bien, busquemos a tu novio- dijo Abby acomodándose para que el pie que tenía abajo no se durmiera. A pesar de que estaba algo confundida (no quería decir triste porque no era seguro que había perdido a Lex) me reí de cómo se escuchó la frase. -Qué nos podría decir que sí existe?


-No lo sé, ya traté con todo lo que se me ocurría- dije pensando en la mañana agitada tirando del brazo de Abby.


-Tenías algo más en tu cuarto que tuviera que ver con él?- Traté de hacer un recuento de todo lo que me había dado en ocho meses, corrí a mi joyero y el dije de corazón no estaba, en mi repisa los dos muñecos de peluche que me había regalado tampoco estaban, en la pared ya había comprobado desde que entré a mi cuarto que no habían dibujos o cartas pegados, cerré mi puerta y el globo de corazón tampoco estaba y no se me ocurría nada más que no tendría que estar en la caja de notitas y objetos varios.


-Nada está- dije regresando a mi lugar en la cama.


-Dónde más podría haber algo?- preguntó Abby tras quedarse pensando un momento.


-En su casa? Pero vas de acuerdo que después del incidente de hoy no podemos buscar ahí- dije, solo para darme tiempo de pensar en alguna mejor idea.


-No, su casa no es opción- dijo Abby pensando, aunque estaba segura de que si a alguien se le ocurría un lugar no iba a ser ella; no en esta situación.


Repasé mentalmente los momentos en los que podría haber dejado evidencia de su existencia y recordé la primera foto que había echado de menos en la caja.


-La escuela- dije al recordar que esa foto la habíamos tomado junto al árbol donde habíamos escrito nuestros nombres con la punta de un compás en un momento de ocio y cursilería extrema.


-Vamos- dijo Abby y se levantó de la cama como si ella fuera la interesada.


-Abby- murmuré desde mi cama aún.


-Qué pasó- preguntó ella con un pie fuera de mi cuarto


-Gracias- dije, y sentí un nudo formarse en mi garganta. Amaba a mi mejor amiga, en serio; no todos te ayudan a buscar a alguien que están seguros que salió de algún rincón de tu mente.


Abby negó con la cabeza y salió de mi cuarto.


-Apúrate!- me gritó desde las escaleras. Salí de mi cuarto, recorriéndolo con la mirada antes de cerrar la puerta. Era increíble lo vacía que se podía llegar a ver una habitación con solo algunos dibujos y cartas faltantes en la pared.










En lo que parecieron horas según mi sentido de responsabilidad y el hecho de que Abby estaba manejando MI Beatle, llegamos a la escuela (pasaron 5 minutos según el reloj del radio), bajamos del coche y esta vez Abby me jaló del brazo hasta que salimos del estacionamiento (ese es el cambio radical que unas cuantas lágrimas honestas pueden lograr en una mejor amiga). Cuando se dio cuenta de que no sabía dónde ir o qué buscar me dejó guiarla a mí hasta que llegamos al jardín que buscaba.


Llegué al árbol en el que deberían estar nuestros nombres y me decepcioné un poco más al descubrir que la corteza estaba intacta, aún así en el remoto caso de que me hubiera equivocado de árbol revisé los que estaban alrededor, obviamente sin éxito.


-No hay nada- dije, decepcionada aunque algo dentro de mí me decía que desde un principio sabía que no iba a encontrar lo que buscaba.


Abby estaba viendo hacia el edificio que quedaba frente a nosotras bastante concentrada.


-La dirección está en el primer piso- dijo, creo que más para ella misma que para mí.


-Qué cosa. Creo que después de casi un año aquí ya lo sabía.- dije con kilos de ironía en mi voz.


-Y según yo, en la dirección guardan el archivo- continuó como si no la hubiera interrumpido -Y la ventana de la dirección está abierta- me miró con una complicidad que definitivamente no compartía -Si Lex existe y estuvo en la escuela, en algún lugar de ahí debe de estar su nombre-


-No vamos a entrar a la dirección por la ventana Abigail- dije, imaginando la escena de las dos en detención de por vida si nos descubrían.


-Es hora de comida, no hay nadie, nunca hay nadie. Además no hay otra forma de que te dejen ver el archivo en menos de una semana- negué con la cabeza y odié que no tuviera argumentos válidos contra los trámites y solicitudes.










-No puedo creer que me hayas convencido- dije tratando de estirar mi brazo hasta llegar al alfeizar de la ventana abierta de la dirección para poder impulsarme hacia arriba. Si lo veía con objetividad, el borde del que tenía que agarrarme estaba a unos tres metros del suelo, tal vez más tal vez menos, si lo comparaba con mi equilibrio, el hecho de que nos podían descubrir y que después iba a tener que bajar de algún modo, la altura del borde crecía como a diez.


-Calla y sube Elizabeth y en cuanto bajes te pones a dieta- dijo Abby con un hilo de voz. Ella estaba sobre sus manos y rodillas en una mesa que estaba convenientemente colocada contra la pared (nosotras no tuvimos nada que ver si preguntan) y yo estaba parada en las puntas de mis pies sobre su espalda.


-Ya toqué el borde!- dije con más emoción de la que pensé que mi voz podría sacar en ese momento. -Si subes otro poco entro sin problema.


-Si subo otro poco, mis rodillas de deshacen Elizabeth!- gritó Abby, pero de todos modos sentí cómo subí otros diez centímetros.


Me aferré con los dedos al borde y traté de impulsarme hacia arriba con muy poco éxito, de modo que quedé colgada con solo los dedos de la ventana y con las puntas de mis pies apenas tocando la espalda de Abby


-Abby, no voy a poder subir- dije, aunque sonó mas como un gemido.


-Sí puedes- dijo ella con un gemido bastante parecido al mío.


Me solté de una mano para tratar de agarrarme de algún lugar que hiciera más fácil la tarea y a partir de ese instante, los siguientes 10 segundos pasaron mucho más lento de lo que deberían.


En el preciso e inoportuno instante en el que me medio solté de una mano, Abby encontró la fuerza para levantarse otro poco, logrando que los cuatro dedos que sostenían más o menos la mitad de mi peso quedaran a unos tres centímetros del borde de donde podía agarrarme. Yo acababa de hacer un poco hacia atrás la mano que había soltado para tomar impulso y aferrarme al alféizar de la ventana con la mano completa, pero en vez de impulsarme hacia delante, de algún modo logré que el movimiento me hiciera perder el equilibrio e ir hacia atrás.


Gracias a mis malos reflejos, cuando traté de aferrarme al borde, aunque fuera con las uñas, solo logré rozar con las yemas de los dedos la parte inferior de la ventana.


En los pocos segundos restantes, después de que no encontré nada para aferrarme y no caer los tres metros que separaban a mi cabeza del piso, cerré los ojos fuertemente y pasaron por mi mente un millón de cosas diferentes, desde maldiciones hacia Abby por haberme convencido de subirme a su espalda y por hacerme perder el equilibrio, hasta momentos buenos con Lex, con mi familia, con Abby y otros más que valían la pena recordar en un momento así.


Cuando mi mente se quedó sin ideas, logré escuchar el grito de Abby al verme caer desde esa altura y logré sacar uno propio que se vio apagado por el golpe sordo de mi cabeza contra el pasto, que hizo que sintiera cómo vibraba todo dentro de mi cráneo el resto del tiempo que estuve consciente.


Lo último que recuerdo antes de quedar completamente inconsciente por el golpe, es abrir los ojos con algo de trabajo y ver una imagen del mismo tipo que había visto la noche anterior en el bosque y en la puerta de mi cuarto. Se veía exactamente igual que las veces anteriores: Traje negro, corbata roja, cabello en una colita de caballo, facciones marcadas y expresión muy seria, pero esta vez no estaba solo. Lex estaba junto a él con un atuendo parecido, si no es que exactamente igual, no tenía el porte del otro hombre, ni su aspecto tétrico, simplemente era mi Lex como lo recordaba y sabía que existía; utilicé mis últimos momentos de consciencia en memorizarlo completamente, aunque hubiera deseado que estuviera usando alguna playera y unos jeans y que en sus ojos hubiera visto el mismo enamoramiento del día anterior sin la tristeza, el remordimiento y la preocupación que trataba de ocultar sin éxito.


Te gustó??? Quieres saber qué sigue??  (: en ese caso lo mas probable es que te interese esto... Update... Salven a mi Blog!

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11 comentarios:

Anónimo dijo...

hola montse! pues he seguido el cuento y está padrísimo, esperaba con ansia el capítulo 4, jajaja neto!! y está super chido, pa cuando el otro??!!
felicidades!!
besos

Montse dijo...

hahaha yeei!! ^^ gracias! haha aunk no sepa kien rs ): haha el proximo... mmm.... no creo que pase mucho tiempo xD hahaha en cuanto termine el que estoy escribiendo lo programo pra despues de la playlist de este xD

gracias x leerm!! ^^

Karen dijo...

oh sii ahora tienes fans! aunqe no sepas ni como se llaman! xD te paso a firmar rapido aunqe ya lo haya leido antes :P ily!

Karen dijo...

otra cosa! de donde sacaste la plantilla?! esta bien sexy! xD ;)

Montse dijo...

Hahahaha vdd k sii?? yo la amo ñ.ñ haha busca plantillas blogger en google y aparecen mil ocho mil paginas.... apoco no soy bien inteligente (h) xD

Anónimo dijo...

buena introducción a la trama de la historia, me agradan tus ideas, deberias de continuarlo envez de cerrarlo, Tenerlo en linea es una buena manera para retroalimentarte con la opinion de los demas.

Montse dijo...

Grax Anonimo xD! en realidad eso es lo k pretendía cndo lo empce a subir (: y espero poder tenerlo en linea y continuar y escuchar opiniones por mucho muco tiempo(:
Sigue leyendo! ^^

ernesto dijo...

a no maaaaaaa aun no lo acabo de leer y ya quiero saber que es lo que sigue a no ma bueno pero si es de nena, no esperaba menos de ti, eres la mejor 100% cerebro

Karen dijo...

hahaha tu? inteligente? lo qe le sigue superdotada! xD ;P

Bernard dijo...

Bolivia!!!!!!!! ahora me doy kuenta ke aunke no sabes ablar si sabes escribir :P jaja ntc esta super padrisimo esto jaj mui mui pro asta deberian de incluirlo en las clases de literatura contemporanea jaja solo ai ke buscarle un estilo o algo asi porke al menos no entra en ninguno de los ke vi en este semestre :P jaja esta muy muy padre i ke ni se te ocurra cerrarlo eee!!! porke te juro ke voi y te obligo a ke sigas escribiendo jaja i por favor ahora ke estaras de vacas escribe mucho para ke salgan los demas capitulos!!!!
P.d. aprende a ablar asi komo escribes :P jaja

Montse dijo...

Hahaha me la pones dificil xD apart dios... no kiero k m pongan en una clase de literatura con estilos de clase de literatura xD k flojera k a los demas les de flojera (: hahahaha solo es pra perder el tiempo (: hahaha tratare de escribir seguidin y ojala no lo cierre xD haha graciaas (:

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