Lee desde la primera entrada aunque te de flojera xD ...Digo... es una sugerencia (:


lunes, 18 de enero de 2010

Capítulo 3

El Malo de Superman y Cómo la Gente lo Mete en mi Vida



-Por enésima vez Elizabeth, no te va a botar. No podría! Se acabaría el mundo antes de que decidiera romper contigo.


Estaba recostada sobre mi cama aún sin deshacer, hablando en voz baja por teléfono con Abby.


Tras haber llegado a mi casa subí a mi habitación, me despeiné, me quité el vestido, me puse mi pijama más cómoda y me desmaquillé tan bien como pude con las escasas ganas que tenía. Cuando me quedé sin nada que hacer, mi mente empezó a divagar sobre la noche que había tenido. Al principio todos los pensamientos eran felices, poco después llegué a los “hubiera” y empecé a recrear conversaciones de la noche pensando más bien en lo que debí haber dicho para que el momento hubiera sido más cercano a una escena de película. Después de un rato las conversaciones inevitablemente me llevaron a recordar todo lo que Lex había dicho y sobre todo cómo lo había dicho y la parte que más me preocupó fue que mi mente empezó a buscar porqués.


Y así acabé llamando como desesperada a mi mejor amiga a la mitad de la noche para que me tranquilizara un poco y tratara de quitarme el nudo en la garganta y el vacío en el estómago que se habían formado y estaban incrementando junto con mis especulaciones.


-Debiste verlo Abby! Estaba diciéndome que no lo olvidara como si en serio se fuera a acabar el mundo!- dije más acongojada que desesperada o todo lo demás.


-Bess, escúchame. Ese niño te ama más que yo- no pude evitar reírme con ese comentario - y sabes que eso es decir mucho


-Ya sé- dije. Mi voz sonaba, algo así como apachurrada.


-No va a pasar nada Ok? Seguramente tuvo un momento sentimental en un momento poco oportuno-asentí como si pudiera verme a través del teléfono -Bien- dijo Abby como si en verdad me hubiera logrado ver.


-Gracias Abby. Es la segunda vez que me salvas en un día.


-Ya, no te preocupes. Vas a colgar, te vas a dormir y mañana Lex va a pasar por ti como siempre, vas a llegar a la escuela y me vas a contar los detalles ok?


-Ok- dije, un poco más animada -Te quiero-


-Sale, yo igual Bessy. Adios


-Adiós- dije y colgué el teléfono.


Como pude me metí a la cama sin pararme para deshacerla, suspiré y me mentalicé para hacerle caso a Abby y convencerme de que tenía razón.


Para mi sorpresa el último pensamiento que recuerdo haber tenido antes de entregarme completamente al sueño no giró alrededor de Lex o de Abby. Se trataba del hombre que había creído ver en el bosque esa misma noche antes de que se esfumara y Lex negara su existencia, pero en la imagen que produjo mi mente, no estaba parado entre los árboles con las veladoras dándole un aspecto tétrico, sino parado en la puerta de mi habitación con su porte de caballero, el traje impecable, la corbata roja, el cabello perfectamente peinado y la luz de la luna que entraba por mi ventana resaltando las facciones de por sí muy marcadas de su rostro.










-Liza! Ya es tarde!- gritó mi mamá desde algún lugar cerca de las escaleras.


-Ya voy- murmuré sin intención de que me escuchara. Justo cuando estaba empezando a quedarme dormida otra vez, sonó mi despertador avisándome que ya eran las siete y media y que si no me levantaba en ese instante no llegaría a la escuela ni aunque me teletransportara.


Con una pesadez increíble logré levantarme, bañarme y arreglarme para la escuela y estuve completamente lista cuarenta minutos después.


Mientras esperaba a que llegara Lex por mí, continué haciendo un borrador para un ensayo que tenía que entregar en clase de Historia el viernes. Pasaron 5 minutos, 10, 15… 20 y Lex jamás llegó. Iba a golpear a Abby por su predicción errónea en cuanto la viera.


-Elizabeth! Qué esperas para irte!


-Lex iba a pasar por mí, yo creo que se le hizo tarde.


-Pues dile a ese tal Lex que si no va a cumplir sus compromisos que no se ofrezca


Puse los ojos en blanco, recogí las cosas del ensayo y mi mochila y tras despedirme sin muchas ganas de mi mamá, salí a la cochera.


Junto al espacio vacío del coche de mi papá estaba mi Beatle rojo (En caso de que les haya pasado por la cabeza, si, Abby y yo nos pusimos de acuerdo para comprarlo y hasta la fecha nuestros papás creen que fue una coincidencia).


Ya tenía mucho tiempo que no tenía la necesidad de sacarlo porque Lex me llevaba a casi todos lados y aún así no estaba cubierto de polvo. Aunque estaba segura de que ayer lo estaba, no tenía tiempo para cuestionar a quien se hubiera tomado la molestia de lavarlo, así que arrojé mis cosas al asiento del copiloto, entré al auto y salí hacia la escuela.






La primera mitad del camino me la pasé medio maldiciendo a mi mamá por estar de mal humor en un momento muy poco oportuno, a Abby por haberme hecho creer algo que no había sido verdad y a Lex un poco por no haber pasado por mi y ni siquiera avisarme; la otra mitad, mi mente se quedó casi en silencio, y el nudo en la garganta y el vacío volvieron a penetrar la burbuja de felicidad que Abby había logrado formar con la llamada de la noche anterior.


Llegué a la escuela justo a tiempo para entrar, literalmente, barriéndome a mi primera clase.


-A ver si ya arreglas tu bola de cristal- dije viendo a Abby con odio falso, tras saludarla y sentarme junto a ella. Me vio como si no tuviera la menor idea de lo que quería decir. -Colgué, me dormí y Lex no pasó por mí de todos modos.-


-Lex? Lex Luthor? No, Bessy, lo veo muy difícil-


-No, Abigail. Lex, mi Lex; no Lex, el malo de superman-. Cada vez me veía más como si fuera un bicho raro. -Alexander! Mi novio- dije empezando a desesperarme de que se estuviera haciendo tonta en ese momento.


-Cállese- Volteé a ver a McHenry que estaba empezando a escribir en el pizarrón y ni siquiera se había vuelto para ver quién estaba hablando antes de callarlo.


-Cállese usted, estoy en medio de algo importante- pensé tratando que mi voz mental se pareciera a la suya. Aún así hice como que ponía atención a la clase un rato.


Bien, no fue un rato, fueron unos cinco minutos y después entré en desesperación. Saqué un cuaderno y empecé a escribir un mensaje para Abby.






Estoy al borde de una crisis y no me ayudas Abigail, Lex ni siquiera me avisó que no iba a pasar por mí, sabes que nunca hace eso. Ya deja de hacer como si no supieras de qué hablo.






Cuando le pasé el cuaderno entero para no tener que arrancar la hoja, los que se me habían quedado viendo extrañados de que estuviera tomando notas al principio de la clase dejaron de verme y regresaron a su respectiva pérdida de tiempo. Pasó un momento y el cuaderno regresó con un mensaje de Abby.






Como te explico que en serio no sé de qué estás hablando. Quien es Lex? Bueno, dices que es tu novio pero ayer me quedé en que te ibas a quedar en tu casa porque yo iba a salir con Matt y tú sigues soltera.


Pícara, qué hiciste ayer que no me contaste? y saliste con novio!


Alexander y Elizabeth!


A & E (Haha como el canal de tv)






Me dieron ganas de golpearla cuando lo leí pero después de todo era Abby, de todo sacaba alguna tontería así que me abstuve y sólo contesté en el mismo cuaderno debajo de los miles de corazones que había dibujado en tiempo record.






No seas tonta, es enserio, y ya llevo 8 meses con Lex, no es cosa de ayer. Y de todos modos sabes que ayer salí con él en la noche, por cierto, aún quieres que te cuente los detalles? o mejor me los guardo para alguien que no diga que enloquecí.


Si sigues así, saliendo de aquí te lo vuelvo a presentar.






Le volví a pasar el cuaderno a Abby y esta vez McHenry casi nos ve. Nos quedamos las dos inmóviles cada quien tomando el cuaderno de un lado y cuando se volvió de nuevo hacia el pizarrón lo solté para que Abby lo tomara. Pasaron otros tres minutos y regresó a mis manos.






Me parece que me lo presentes porque en serio no sé de quién me hablas y tampoco sabía que habías salido de tu casa ayer. Te acepto los detalles, pero no prometo no creer que estés loca si empiezas a hablar de ese tal Lex.






Era la segunda persona en el día que le decía “ese tal Lex” y comenzaba a molestarme. Aún así esperé a que se acabara la clase de Matemáticas y en cuanto terminé de copiar la clase en tres minutos tomé a Abby del brazo y salimos hacia el pasillo a velocidad rayo.


A esa hora él debía estar saliendo de clase de Historia y a punto de tener Matemáticas en el mismo salón; no había manera de no encontrarlo.


Bajamos un piso de escaleras y llegamos a donde se suponía que estaba. En el pasillo no se veía rastro de él así que entré como tren al salón donde todos ya me conocían por las veces que lo iba a ver entre clases. Tampoco estaba dentro.


-Derek! Has visto a Lex?- Derek, uno de los mejores amigos de Lex, estaba medio dormido en una mesa y le revolví el cabello claro pero no completamente rubio hasta que me respondió.


-Lex?


-Si, Lex, 1.80, ojos azules, cabello negro, simpático y bueno con los niños.- Derek hizo algo así como una risa por mi descripción.


-No Lizzy, no sé de quién me hablas.


-Ves? Nadie sabe quién es Lex! - dijo Abby detrás de mí, tratando de hacer que soltara su brazo sin éxito.


-Mi novio! - ese día la gente me estaba sacando de quicio.


-Tienes novio? Gracias por contarme Lizzy- dijo Derek haciéndose el ofendido.


-Olvídalo.- Me di la media vuelta y salí de ese salón para dirigirme a otro en el edificio de enfrente.


- A dónde vamos?- Preguntó Abby tratando de ir a mi velocidad para que no le arrancara el brazo.


-Con Matt, juntos no saben mentir. Los conozco y él conoce a Lex


Abby se encogió de hombros y caminamos a súper velocidad hasta el salón donde Matt tendría que estar.


-Matt!- grité desde la puerta. Cuando volteó, caminó hacia donde estábamos y se las arregló para abrazar a Abby a pesar de que aún la tenía agarrada del brazo. -Has visto a Lex?


Matt negó con la cabeza


-Al menos sabes quién es Lex?- pregunté


-Lex? Luthor? No es el malo de superman?- Oh dios, por cosas así esos dos son novios.


-No Matthew, Alexander, mi novio.


-Tienes novio?- se veía realmente interesado y demasiado poco fingido para mi gusto.


-Lo ves Bessy? Nadie sabe quién es Lex- dijo Abby, sin poder ser más honesta.


-Si tengo novio y aunque sea una broma demasiado bien planeada ustedes lo saben- dije, y caminé de nuevo de regreso al salón para recoger mis cosas e ir a la próxima clase. El plan era caminar con el brazo de Abby bien agarrado, pero el abrazo de Matt pudo más que yo y la dejé ahí; de todos modos estaba empezando a hartarme.




Uhhhh... interesant... si te gustó entonces te interesa esto... Update!!... Salven a mi Blawg!!! (:

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